Emsule Poza del agua

El futuro de la Empresa Municipal del Suelo de Leganés (Emsule) vuelve a estar en entredicho. La mecha la ha encendido en esta ocasión el Partido Popular, quién ha amenazado con pedir la disolución de la sociedad pública en una nueva convocatoria del consejo de administración de la compañía si no se acometen nuevos proyectos de construcción de viviendas.

A pesar de que en los tres últimos ejercicios económicos Emsule ha tenido resultados positivos por la venta de los últimos inmuebles edificados en el nuevo barrio de Poza del Agua, los populares advierten de que la ausencia de nuevos proyectos urbanísticos provocaría que entrase en pérdidas durante los próximos años por los gastos corrientes y salarios de los empleados.

Para apoyar su tesis, los populares se basan en un informe de la Intervención municipal, donde se advierte que “la empresa mantiene en los tres últimos ejercicios una situación de resultado positivo, debiendo no obstante, y a la vista de su sentido decreciente año a año, continuar con una política de control y contención de los gastos y la búsqueda de nuevas líneas de mercado que permitan la continuidad de la empresa”.

Respecto a este informe, el portavoz del Grupo municipal del PP en el Ayuntamiento, Miguel Ángel Recuenco, ha manifestado a Al Cabo de la Calle que “hasta la propia interventora municipal ha confirmado que de no iniciarse nuevos proyectos podría llegarse a incumplir los criterios de racionalidad económica que fija el Gobierno central para la estabilidad financiera de las empresas públicas”.

Recuenco, que ejerció de presidente de Emsule durante la pasada legislatura, manifiesta que la empresa pública está viviendo de las rentas del Gobierno del PP y que ya advirtió en su día que iba a pedir la liquidación de la empresa por inviable. “La única alternativa para que Emsule tenga futuro pasa por la construcción de nuevas promociones de vivienda”.
El portavoz de los populares de Leganés sentencia que “el Partido Socialista va a llevar a Emsule a la quiebra por falta de responsabilidad y por su incapacidad de llevar adelante nuevos proyectos de promoción de vivienda pública”.

DOS PARCELAS

Sin embargo, el alcalde Leganés, Santiago Llorente, había adelantado en exclusiva a Al Cabo de la Calle en el mes de mayo de este año que el Ayuntamiento tenía en estudio ceder dos parcelas en el barrio de Solagua a Emsule para la construcción de dos bloques de viviendas públicas. Una de ellos sería en régimen de venta y la otra para edificar pisos en régimen de alquiler con derecho a compra.

También adelantaría a este periódico que en un futuro Emsule podría llegar a promover en torno a 300 nuevas viviendas en el barrio de Puerta de Fuenlabrada, que ahora se encuentra en la primera fase de urbanización del plan parcial.

TEATRO

Los grupos de la oposición en la Corporación municipal han coincidido en señalar que este nuevo episodio en la historia de Emsule se trata de un “teatro pactado” en las relaciones que mantienen durante esta legislatura PSOE y PP.

Rocío Cruz, concejala no adscrita de Ganar Leganés, ha declarado que la construcción de nuevas viviendas públicas por parte de Emsule “es algo que ya tienen pactado ambos partidos” y cree que el Partido Popular “no va a pedir la disolución de la empresa en serio”. Por su parte, el portavoz de ULEG, Carlos Delgado, ha indicado que lo que se debe hacer en Emsule es “una investigación de sus cuentas y de sus contratos”.

Leganemos también ha salido al paso sobre el futuro de la empresa municipal. Este grupo político estaría dispuesto a que se ejecutaran dichas promociones de viviendas aunque plantean dos condiciones.

La primera sería que la parte baja de los edificios se dedicase a servicios públicos, como bibliotecas, centros de mayores o espacios culturales. La segunda, que dichos pisos fuesen en régimen de alquiler a precio tasado, destinando uno de los bloques a jóvenes y el otro para personas mayores con servicios adaptados a sus necesidades.