El paso de la borrasca Filomena está haciendo estragos en el sur de la Comunidad de Madrid. Carreteras colapsadas por la nieve, coches abandonados por sus ocupantes en mitad de la calle, servicio de autobuses suspendidos y caída de árboles en vía pública, que no soportan el peso de la nieve.

Esto último ha sido especialmente acuciante en Alcorcón y Leganés, donde ramas e incluso árboles enteros se han venido abajo por la intensa nevada, al no soportar el peso de los copos. Afortunadamente no ha habido que lamentar heridos, aunque en algunos casos se han precipitado contra vehículos.

Estos hechos han obligado a intervenir a los Bomberos y la Policía Local de ambos municipios. Por ejemplo en Alcorcón, la situación es extremadamente grave en las calles Mayor o Segre. Y como en Leganés y en toda la región ya, solo se puede circular por las carreteras con cadenas.