policia local fuenlabrada

CSIF, sindicato con representación mayoritaria en la Policía Local de Fuenlabrada, ha mostrado su apoyo a través de un comunicado a los agentes que el pasado 7 de mayo detuvieron a un joven marroquí de 19 años.

La Red de Inmigración y Ayuda al Refugiado considera que hubo “abuso de autoridad” y “trato vejatorio” en la detención, y ha puesto los hechos en conocimiento del Defensor del Pueblo. Mientras el Ayuntamiento ha abierto una investigación interna para esclarecer lo sucedido.

Según relata el sindicato, el pasado martes 7 de mayo, en torno a las 20.00 horas, los agentes fueron requeridos porque se estaba produciendo una reyerta en la confluencia de las calles Humanes y Santa Ana de Fuenlabrada. Entonces los policías procedieron a separar a los involucrados cuando observan cómo “un grupo de jóvenes se mofa de las personas implicadas y de los agentes”.

CSIF dice que se les invitó a abandonar el lugar y uno de los jóvenes cometió una infracción de tráfico, procediéndose a su denuncia. “En ese momento se produce una resistencia activa y una posterior agresión a los agentes motivo por el cual se procede a la detención de dos personas”, dice el comunicado.

Una de las personas allí presentes, según la versión del sindicato, grabó la intervención y la publicó en redes sociales con el título ‘Policía de Fuenlabrada abusadores’. A partir de entonces, según denuncia CSIF, se producen comentarios “vejatorios ofensivos e incluso amenazas de muerte”.

El sindicato defiende que, como se muestra en el video, los agentes actúan “con máxima profesionalidad, utilizando la fuerza mínima imprescindible para reducir a esta persona”. Por todo ello, CSIF pide a la Jefatura de Policía Local de Fuenlabrada que utilice todos los instrumentos legales “contra las personas que intentan dilapidar la buena imagen de nuestra policía”.

“ABUSO DE AUTORIDAD”

La versión de CSIF dista de la de la Red de Inmigración y Ayuda al Refugiado, que dice que presuntamente los agentes llegaron “a propinar un golpe a Mohamed D (el joven detenido). en la zona de la boca, y a proferir diferentes insultos al respecto de su origen racial y otras consideraciones de índole evidentemente racista”.

La Red de Inmigración y Ayuda al Refugiado considera que en los hechos se produjo un “trato vejatorio, abuso de autoridad y uso inadecuado de la fuerza por parte de dicho cuerpo de Policía Municipal en la actuación”. Y así lo ha puesto en conocimiento del Defensor del Pueblo.