Las expulsiones traen de cabeza al Getafe en este arranque de competición
El de las expulsiones no es un problema nuevo para el Getafe de Bordalás, que ya en diferentes tramos de temporadas anteriores se vio afectado por la concatenación de tarjetas rojas para sus jugadores en un corto periodo de tiempo. Y eso es precisamente lo que esta ocurriendo en el arranque de este nuevo curso, en el que el equipo azulón ha sufrido nada menos que tres expulsiones en seis compromisos disputados.
La más reciente aconteció este lunes en el transcurso del partido frente al Celta, cuando Zaid Romero enfilaba el camino de los vestuarios en el minuto 67′ tras recibir dos cartulinas amarillas por parte del colegiado Soto Grado en apenas 12 minutos. Cerca de media hora en inferioridad que obligó al ‘Geta’ a multiplicarse para mantener el empate que por aquel entonces mostraba el marcador (1-1) y que resultó a la postre definitivo.
Pero el problema se remonta ya a la primera jornada del campeonato liguero, cuando Kiko Femenía veía la roja directa poco antes del descanso (41′) del partido que los de Bordalás disputaban en Mendizorroza frente al Deportivo Alavés, que aprovechó su superioridad numérica para decantar el partido de su lado con tres goles en la segunda mitad.
También en la ida de la previa de la Conference League se repitió la misma contingencia, en este caso con roja para Abqar en el minuto 68. Getafe y Partizán marchaban empatados (1-1) y el panorama parecía complicarse sobremanera para los azulones que, sin embargo, supieron sobreponerse a esta adversidad y marcaron dos goles más en inferioridad para establecer el 3-1 final que acabó resultando decisivo de cara a la clasificación para la fase liga de esta competición continental.
A la conclusión del partido de este lunes frente al conjunto gallego, Bordalás era cuestionado por este asunto y mostraba abiertamente su extrañeza. Para empezar, indicaba que «creo que han sido las dos únicas faltas que ha hecho Zaid», por lo que sostenía que «cuando menos resulta extraño que dejen a un equipo con uno menos tras dos faltas sin aparente peligro. No se trata de un jugador que haya hecho muchas faltas, que a veces por reiteración se sacan ese tipo de tarjetas», remarcaba insistiendo en que «es cuando menos extraño«.
Además, precisaba que lo de advertir a sus jugadores sobre este problema «es algo que hago habitualmente y llevo muchas temporadas así, pero al final tampoco son acciones agresivas o que se diga que el jugador merece la expulsión», lo que le llevaba a manifestar una vez más su disconformidad con el diferente rasero que emplean los árbitros con el Getafe, «ya que se trata de expulsiones que no son del todo justas y es evidente que no se nos trata de la misma manera«, reiteró.
La consecuencia de la expulsión de este lunes es que Zaid Romero, uno de los jugadores de la máxima confianza del técnico levantino, es que no podrá ser de la partida este próximo domingo frente al Deportivo, que visita el Coliseum a las 18:30 horas