Los bomberos de la Comunidad de Madrid vigilarán esta noche el incendio de Rascafría con una bomba forestal pesada con dos dotaciones al estar ya en fase de vigilancia. Mientras que habrá más medios en el de Morcuera, en torno a una decena de dotaciones de bomberos con el objetivo de pasar a ser zona de vigilancia y darlo por extinguido.

Así lo ha indicado el oficial del cuerpo de Bomberos de la Comunidad Alfonso Segura, quien ha precisado que el incendio de Morcuera se encuentra en una “fase de remate” pero se trata de mucha extensión, por lo que han sido trabajos “duros”.

En Rascafría hay menos hectáreas, 15, y se ha llevado a cabo una fase más de vigilancia “pese a algún conato pequeño, nada de relevancia”. “Vamos a dejar una bomba forestal pesada con una patrulla en una fase de vigilancia”, ha señalado.

Pese a que en Morcuera no hay una “incipiente emergencia”, sí se dejarán más recursos porque supera las 200 hectáreas. “Hay un perímetro ya controlado, pero hay que ir despachando zonas internas para pasar a esa zona de vigilancia mucho más segura y poder retirar medios para darlo por extinguido”, ha indicado Segura.

700 HECTÁREAS AFECTADAS

La Comunidad de Madrid mantiene activado el nivel 1 del Plan Informa ante incendios forestales, destinando un total de 15 dotaciones terrestres y dos helicópteros de la Comunidad de Madrid trabajan en el incendio de Miraflores, a los que se suman las cuatro dotaciones destinados en la parte de Rascafría.

En conjunto, se estima que los dos fuegos han quemado alrededor de 700 hectáreas en ambas provincias y cerca de 300 efectivos colaboraban esta mañana en la extinción entre el personal enviado por las diversas administraciones.

El Servicio de Protección de la Naturaleza (SEPRONA) de la Guardia Civil recaba información sobre testimonios que apuntan a un incendio intencionado en el alto del Puerto de Morcuera, en la localidad de Miraflores de la Sierra, que ha quemado más de 300 hectáreas.