La Ley 4/2016, de 22 de julio, de Protección de los Animales de Compañía de la Comunidad de Madrid establece en su artículo 21 que los ayuntamientos son los responsables de gestionar, controlar y esterilizar a las colonias felinas. Algo que en Pinto no sucede desde hace más de un año que lleva sin adjudicarse este servicio.

Desde hace doce años (solo dos con contrato) ha sido la asociación animalista Perrigatos en Apuros la que se ha ocupado de realizar este cometido poniendo dinero de su bolsillo. Solo en dos años, pues, recibió 3.000 euros para castrar a unos 20-30 gatos. Y en cambio, pese a esa falta de apoyo institucional, la asociación ha seguido haciendo esta encomiable tarea.

Debido a esa parálisis de la administración, Perrigatos en Apuros ha dicho basta. “Hasta aquí hemos llegado. Aquí ya hemos hecho todo lo que estaba en nuestra mano, demostrando buena voluntad y puesto a los gatos por encima de todo durante 12 años. Y quien tiene que apoyar, tan sólo se dedica a poner palos en las ruedas”, dicen.

La asociación, que se nutre de las aportaciones de socios y voluntarios y no recibe subvención, ha realizado, pues, esta tarea sin obligación alguna. “Hemos hecho un gran esfuerzo por ayudar a los gatos de la calle de Pinto”, sostienen. De hecho la pasada legislatura ya denunciaron este problema que se ha extendido hasta ahora.

“Todos los gatitos, mamas preñadas y colonias que enfermen quedan a merced de su suerte y en manos del ayuntamiento”, sentencian.

El alcalde de Pinto, Diego Ortiz, ha reconocido para Al Cabo de la Calle que desde hace un año no se presta el servicio. “Es una cuestión que tenemos encima de la mesa desde el primer día”. Y por eso ha asegurado que hay consignación presupuestaria y que a primeros de octubre, de manera urgente, el Ayuntamiento sacará a concurso los pliegos para adjudicar nuevamente este servicio.