Comisaria Policía Leganés

Isaac Asimov está considerado como uno de los padres de la ciencia ficción moderna. La bóveda de acero, Fundación o Yo, Robot; son algunas de sus obras que tienen como tónica general presentarnos sociedades distópicas, casi apocalípticas. A priori son eso, fantasía. Mera ciencia ficción. Sin embargo, ahondando un poco más en ellas, escarbando en lo que no se cuenta de forma evidente, nos valen para ver problemas que ocurren en la realidad. En el día a día. Normalmente, las historias de Asimov tienen una moraleja a la que se llega una vez desnudada la fantasía.

Al escritor y profesor estadounidense, en una de esas enseñanzas recogidas en sus obras, se le atribuye la frase de que: “negar un hecho es lo más fácil del mundo. Mucha gente lo hace, pero el hecho sigue siendo un hecho”. Y ese hecho, en general, en el sur de la Comunidad de Madrid, es que la inseguridad ciudadana galopa como alma que lleva el diablo. El último Balance de criminalidad publicado por el Ministerio del Interior deja a las claras que el sur de la región tiene un problema de seguridad.

Nadie puede seguir obviando la realidad en el sur de Madrid y por ende, en Leganés. Y es que hace falta más trabajo en seguridad ciudadana

Salvo Fuenlabrada y Alcorcón, el resto de grandes ciudades sube su tasa de criminalidad en lo que llevamos de año. Fuenlabrada y Alcorcón reducen sus delitos en cómputos generales, sí. Pero tienen un serio y alarmante problema en los hechos delictivos que atentan contra la libertad sexual. En concreto, las agresiones sexuales con penetración. Y así por ejemplo, en Fuenlabrada, las violaciones se han disparado de 0 a 5 en solo un año. Mientras que en Alcorcón han pasado de 3 a 5 en el mismo periodo de tiempo. Una barbaridad teniendo en cuenta sus poblaciones.

Leganés también tiene un problema en cuanto a las agresiones sexuales. Diez en dos años. El último Balance de Criminalidad mantiene las cifras de hace un año (5 y 5 entre los tres primeros meses de año). Pero es que además sube en casi tres puntos la criminalidad en la ciudad. La sensación de inseguridad en la metrópoli pepinera ya no la sienten en su piel los vecinos, sino que los datos del Ministerio del Interior vienen a corroborarlo como esos hechos que Asimov decía que, pese a negarlos, están ahí.

El último Balance de Criminalidad del Ministerio del Interior deja a las claras que el sur de Madrid tiene un problema de seguridad

Nadie puede seguir obviando la realidad en el sur de Madrid y por ende, en Leganés. Y es que hace falta más trabajo policial y político en seguridad ciudadana. Hace falta y es necesario dotar de materiales a la Policía Nacional (competencia del Estado) y la Local (Ayuntamiento y Comunidad). El contribuyente tiene el derecho a sentirse seguro por las calles de su ciudad, y eso hoy va camino de convertirse en una quimera.

En seguridad ciudadana no puede haber siglas, ni partidos. Solo un interés debe mover a los representantes políticos y policiales: y es dar garantía a los vecinos y vecinas de que podrán salir a sus calles y plazas sin miedo a que les roben, violen o asesinen. Obviamente la seguridad al cien por cien no existe ni existirá, pero debe ser al menos un objetivo por el que luchar. Es una exigencia y un deber para con todo el sur de Madrid y, por tanto, Leganés.