Míchel y Ángel Torres durante la presentación del técnico (foto: Telemadrid)

Las relaciones entre el presidente del Getafe, Ángel Torres, y Míchel, exentrenador del conjunto azulón, parecen definitivamente rotas tras el desencuentro entre ambas partes a raíz del finiquito del técnico. Así ha quedado de manifiesto en las últimas horas con un sonoro ‘rifirrafe’ dialéctico entre ambos.

El origen estuvo en unas declaraciones del dirigente del club, que al término de la cena con los integrantes del equipo tras la consecución de la permanencia le envió un ‘recado’ en toda regla a Míchel el afirmar que «no había duda de que había una plantilla y un mal entrenador. Corregimos, cambiamos porque el único responsable de equivocarme en el fichaje fui yo, reforzamos en enero y el equipo tiene más puntos que la temporada pasada».

Conocedor de estas declaraciones, el técnico le replicó en declaraciones a la SER que «me sorprende que diga que soy un mal entrenador cuando me ha fichado tres veces, en una me intentó fichar y en dos me ha contratado. También es un poco incongruente», sostuvo, «ya que si la plantilla, como yo mantenía, era magnífica ¿por qué hacer cinco cambios en diciembre?», se preguntaba.

«TIENE MÁS DIFICULTADES EN LOS MICRÓFONOS QUE EN LOS DESPACHOS»

Míchel, que dijo haber estado siete meses callado «porque mi intención era que el Getafe se salvara», fue más allá al espetar que «el presidente tiene muchas más dificultades en los micrófonos que en los despachos, donde hace un trabajo magnífico».

El técnico madrileño tildaba de «innecesario» todo lo acontecido y consideraba que «alguien le ha malmetido con esto de la denuncia y el posible acuerdo, ya que al final ha sido exactamente el mismo que le ofrecí en octubre y que me dijo que no».

Michel, por último, se mostraba especialmente dolido por el contenido de su carta de despido «en la que se me achacaba falta de actitud, y eso sí que no lo tolero».