escuela de danza de pinto

Max Von Sidow regresa de Las Cruzadas a su tierra infestada por la peste. Allí se encuentra, cara a cara, con un misterioso personaje enlutado: “¿Quién eres tú?”, pregunta. –”La Muerte”, responde; –“¿Es que vienes por mí?”, vuelve a preguntar; -“Hace ya tiempo que camino a tu lado”, responde La Muerte; –”Ya lo sé”, replica Von Sidow. –”¿Estás preparado?”, cuestiona ahora La Parca; -”El espíritu está pronto, pero la carne es débil. Espera un momento”, dice el caballero cruzado. -”Es lo que todos decís, pero yo no concedo prorrogas”, sentencia La Muerte; –”Tú juegas al ajedrez, ¿verdad?”, vuelve a contraatacar Max Von Sidow; –”¿Cómo lo sabes?”, se sorprende la sombra negra;- “Lo he visto en pinturas y lo he oído en canciones”, dice impertérrito el caballero. –”Pues sí, realmente soy un excelente jugador de ajedrez”, protesta La Muerte; –”No creo que seas tan bueno como yo”, se aventura el cruzado; –”¿Para qué quieres jugar conmigo?”, La Parca entra en el juego; -”Es cuenta mía”, contesta con aplomo Von Sidow; –“Por supuesto”, se da por vencida La Muerte. Y aquí llega el golpe de gracia del caballero cruzado: –“Juguemos con una condición. Si me ganas, me llevarás contigo; si pierdes la partida, me dejarás vivir”. Y ante los ojos de La Parca, Max Von Sidow esconde las piezas: –“Las negras para tí”, dice; –”Era lo lógico, ¿no te parece?”, sonríe divertida la figura enlutada.

Otra vez Ganemos Pinto gobierna contra todo el sentir de una ciudad. Quieren interpretar ‘La danza de la muerte’ con la Escuela de Danza

Comienza así una de las partidas de ajedrez más fascinantes de la historia del cine en ‘El Séptimo Sello’, dirigida por Ingmar Bergman en 1957. El caballero cruzado y La muerte juegan a ojos de otros personajes que se van sumando a la partida de ajedrez. Una partida a muerte que también se juega en Pinto -como ya ocurriera con Pintogym- entre el Ayuntamiento gobernado por Ganemos Pinto -La Muerte- y las familias de la Escuela Municipal de Danza -Max Von Sidow-.

Tras catorce años de gestión del servicio, con el favor de todos los usuarios que conforman la familia de la danza en Pinto, la actual directiva de la Escuela renuncia a presentarse al concurso para licitar una nueva gestión del servicio. Y ello por las condiciones “excesivamente exigentes” que se imponen desde el Consistorio.

A las familias de la Escuela Municipal de Danza les queda recoger firmas -como antes Pintogym- y pelear por lo que consideran injusto

Otra vez Ganemos Pinto gobierna contra todo el sentir de una ciudad. Sin escrúpulos ni miramientos, Rafael Sánchez y los suyos quieren interpretar ‘La danza de la muerte’ con la actual dirección de la Escuela. Que pase a mejor vida. Todo desde la legalidad, sí. Pero sin ningún tipo de ética humana ni mirando por los intereses de los alumnos a los que no se ha escuchado, como de costumbre. Premiando el aspecto económico por encima del humano, impropio de un partido que se autoproclama de izquierdas.

A las familias de la Escuela -como antes Pintogym, los taurinos, amantes del skatepark y usuarios de campamentos urbanos- les queda el recurso de recoger firmas y pelear por lo que consideran injusto. Piden un momento -como Max Von Sidow ante La Parca- para reflexionar y ser escuchados. Le toca ahora al Gobierno local decidir si quiere dialogar, jugar al juego de la Democracia o, por el contrario, extender su capa de peste contra quienes no comulgan con sus ideas.