Madrid sigue trabajando con certidumbre y pasos hacia adelante, pero tenemos que prevenirnos ante cualquier adversidad e imprevisto, bien por la Covid-19 o por otras epidemias para el futuro”. Bajo esta premisa, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha anunciado este lunes la construcción de un nuevo hospital para la región.

Estará ubicado en una parcela pública, propiedad de la Comunidad, de 40.000 metros cuadrados en Valdebebas. Con un presupuesto que rondará los 50 millones de euros, según estimaciones del Ejecutivo autonómico, dispondrá de más de 1.000 camas, estará dotado de las tecnologías médicas más avanzadas y preparado para ser un nuevo centro de referencia para enfermedades de este tipo. Se espera que entre en funcionamiento en otoño.

Su ubicación en la Ciudad de la Justicia, junto a IFEMA y el Aeropuerto de Madrid-Barajas Adolfo Suárez, facilita el acceso al mismo por las vías A-2, M 40, M-11, M-12, M-13 y R-2 y también se puede llegar mediante transporte público, puesto que cuenta con la estación de Cercanías de Valdebebas, a 9 minutos a pie.

SIGUIENDO EL MODELO DE IFEMA

El éxito experimentado en el hospital temporal de la Comunidad de Madrid, instalado en IFEMA contra el coronavirus, hace recomendable seguir el mismo modelo para la construcción del nuevo Hospital de Emergencias.

Para poder ser capaz de atender cualquier tipo de epidemia/pandemia en el futuro, el hospital será polivalente, basado en pabellones sectorizables desde el punto de vista de instalaciones y modulación y capaz de adaptarse a cualquier plan funcional diseñado por las direcciones asistenciales.

La superficie total alcanzará casi los 40.000 metros cuadrados, organizados en tres pabellones de 7.400 metros cuadrados cada uno, un centro logístico, almacén central del Servicio Madrileño de Salud (SERMAS), de 7.900 metros cuadrados; una avenida peatonal, un área administrativa polivalente, una central de instalaciones, un memorial para las víctimas del Covid-19 y un monumento dedicado a los profesionales sanitarios.

Este centro público dispondrá de más de un millar de camas. En concreto, contará con hasta 20 unidades de hospitalización de 48 camas cada una, que suman un total de 960 organizadas en torno a controles de enfermería. También habrá un total de 48 puestos de UCI y Cuidados Intermedios. Asimismo, habrá áreas de diagnóstico por imagen (salas convencionales y portátiles de rayos X, un equipo de TAC, una reserva de ecógrafos, etc) y un laboratorio.

OBJETIVO: EVITAR CONTAGIOS

A diferencia del Hospital de IFEMA, tendrá salas polivalentes de curas, que podrán habilitarse como quirófanos, zonas de CMA (cirugía mayor ambulatoria) o sencillas salas de curas, para poder prácticas intervenciones no complejas.

También es esencial para evitar contagios, diferenciar las circulaciones entre pacientes y profesionales, entre circuito de limpio y de sucio, entre altas e ingresos y entre logística, aprovisionamiento y pacientes. Además, se habilitará un sistema de compuertas para el acceso controlado de personas a determinadas zonas de seguridad por riesgo de contagio o exposición a carga vírica.

Como en el Hospital de IFEMA, dispondrá de un gran espacio de almacenamiento de material sanitario, EPIs, mobiliario de reserva, electromedicina, fungibles y suministros necesarios.