Comisaria Policía Leganés

Cuatro de los agentes de la Policía Nacional acusados de un delito de presuntas torturas durante una detención en las fiestas de Leganés de agosto de 2013 han defendido en el juicio el uso proporcional de la fuerza, debido a la actitud agresiva que presentaba la víctima, al haber consumido supuestamente sustancias estupefacientes.

En el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Madrid se han sentado seis agentes de la Policía Nacional, cuatro de ellos acusados solo por la Fiscalía de Madrid. El fiscal solicita tres años de prisión para ellos.

La detención de la víctima se produjo en el transcurso de los incidentes que se produjeron el 17 de agosto de 2013, tras la suspensión de los encierros debido a un conflicto entre el Ayuntamiento y la empresa concesionaria. Muchos vecinos intentaron entrar en el coso para presenciar el festejo, pero se encontraron con las puertas cerradas y todo acabó en disturbios con cargas policiales.

El responsable del dispositivo policial ha relatado ante el tribunal y a preguntas de la fiscal, la cronología de los hechos desde que arrancó a las seis de la mañana el operativo en la plaza de Toros de la Cubierta de Leganés.

Tras producirse cargas a raíz de la suspensión de los encierros, un pequeño grupo de jóvenes se quedó en los alrededores de la zona provocando desórdenes públicos con el lanzamiento de objetos a pesar de las reiteradas indicaciones de que se dispersaran.

“Lejos de colaborar, el chico nos respondía con patadas y puñetazos. Tras el forcejeo, se cayó y siguió resistiéndose en el suelo. Estaba fuera de sí, una característica de haber consumido sustancias estupefacientes. Estaba incontrolado. Una persona bajo efectos de sustancias es muy difícil de reducir”, ha aseverado.

A preguntas de la fiscal, ha negado que el chico pidiera ayuda y que los vecinos les chillaran que le dejaran porque le iban a matar. “Yo no escuche a nadie porque a esa persona no se la estaba golpeando”, ha insistido.

Otros dos acusados han narrado los hechos de forma similar, indicando que el joven les agredió con patadas y puñetazos. “No usamos defensa porque nos hubiéramos dado entre nosotros al estar todos tratando de inmovilizarle”, ha señalado agregando que la “fuerza fue proporcional” para la situación que se estaba produciendo.

Otros dos de los agentes encausados participaron solo en el traslado de la víctima, quien les manifestó que le llevaran al médico porque le dolía un hombro. Se le llevó al centro de médico de guardia al tratarse de un día festivo, pero se le trasladó al Hospital Severo Ochoa para que se le realizara un escáner.

Mañana comparecerá la víctima y los vecinos que presenciaron supuestamente la agresión. El abogado de la víctima ha explicado que su cliente se encontraba tranquilamente en una valla sin causar ningún tipo de incidente cuando uno de los agentes le agredió con una defensa en las piernas. “Luego le cogieron varios y procedieron a una detención con una agresividad inadecuada y absolutamente al margen de la ley”, ha dicho.