Sevilla-Leganés
Acción entre Amrabat y Navas (Foto: CD Leganés)

El Sevilla se clasificó para la final de la Copa del Rey. En el camino se quedó el Leganés, que cayó con la cabeza alta, fiel a su naturaleza incorformista y habiendo firmado otra de las páginas más grandes de su historia. Dos goles de Joaquín Correa y Franco Vázquez, éste último en el minuto 89, dieron al traste con las fundadas ilusiones del colectivo pepinero, que defendió sus opciones hasta el pitido final.

Poco tardó el Sevilla en dejar claras sus intenciones. El ambiente del Pizjuán y la fuerza de sus interiores generó las primeras ocasiones, haciendo daño sobre todo por el lado derecho. Por esa banda llegó el primer gol del partido. Fue en una acción que lideró Muriel y Correa llevó al fondo de las mallas.

El argentino solo tuvo que empujarla, sin oposición, y después de aprovecharse de dos rebotes de su compañero. El gol ‘mató’ al Lega los 10 minutos siguientes, inoperante en los metros finales si El Zhar no se hacía dueño del balón. El marroquí fue la gran opción de los pepineros. Una de sus internadas acabó con un remate de Beauvue al lateral de la red.

Los de Asier Garitano, semifinalistas por primera vez en su historia, aguantaron el chaparrón después de que Banega perdonase en una jugada muy similar a la del gol. En esta ocasión, pese a estar Champagne vencido, Bustinza pudo sacarla bajo palos. A partir de ahí, los pepineros consiguieron estirarse para acabar el primer acto en campo sevillista.

Se reclamó, además, una mano de Navas al filo del área y Beauvue, otra vez, dispuso de un cabezazo que se marchó por poco. Ni unos ni otros estaban cómodos en el partido. El Sevilla, pese a la exigua ventaja, jugó con el ‘runrún’ de su parroquia, acostumbrada a ganar sin fisuras en la última década. El 1-0 no les valía. El Pizjuán quería más.

Los leganenses, por su parte, no terminaron de encontrar su mejor versión. Ni tan siquiera en la segunda parte, en la que intentaron dar un paso hacia delante para contener la salida de su rival. Nzonzi hizo y deshizo a su gusto en la zona ancha. Sin embargo, no mejoró la producción ofensiva de los visitantes, cuyo mayor peligro volvió a llevar los nombres de El Zhar y Beauvue.

El francés, con un lanzamiento de falta, puso en duda al cuestionado Sergio Rico, que tampoco vivió la mejor de sus noches. Acto seguido, Rubén Pérez probó suerte desde 30 metros con un disparo que se fue por muy poco. Pero ahí se terminó la nómina de ocasiones de un Lega que se va de esta Copa con la cabeza muy alta, habiendo conseguido un hito en el fútbol moderno.

El último tramo, con el Lega volcado y Mantovani de improvisado delantero, lo aprovechó el Sevilla para abrir espacios y terminar de cerrar la eliminatoria. El ‘Mudo’ Vázquez reventó el cuero y marcó el segundo casi con el tiempo cumplido. El Sevilla volverá a pelear por un título y el Lega dice adiós habiendo firmado, tras el ascenso a Primera de hace dos años, la proeza más grande de toda su historia.