El Canal de Isabel II retiró de sus depuradoras 28.433 toneladas de residuos sólidos a lo largo del año pasado, según ha informado este miércoles el consejero de Presidencia y vicepresidente de la Comunidad de Madrid, Pedro Rollán, en una visita a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de la Cuenca Media-Alta del Arroyo Culebro.

El vicepresidente ha asegurado que la mayoría de estos residuos están formados por toallitas húmedas, que no deberían verterse al sistema de la red de saneamiento a través de los inodoros.

“Lo que llega aquí no lo elegimos y esto genera una dificultad añadida a un proceso complejo. Este fenómeno de las toallitas húmedas es una auténtica barbaridad”, ha señalado el consejero, quien ha recordado que ponerle solución supone un gasto extra de 2,2 millones de euros, así como un riesgo añadido a los profesionales del Canal, que deben desmontar las bombas de propulsión.

Y es que a las 157 plantas depuradoras de la Comunidad llegan productos que, junto a las toallitas húmedas, no deberían acabar en el sistema, como bastoncillo de oídos, artículos de higiene femenina o incluso el pelo, elementos que pueden causar un importante daño medioambiental.

DESCENSO DEL 12%

Aunque la cantidad recogida de estos residuos ha descendido “un 12 por ciento” respecto al ejercicio anterior, Pedro Rollán ha subrayado que se siguen “retirando más de 28.000 toneladas”.

En el verano de 2016, y tras comprobar que desde 2010 se había producido un incremento del 20 por ciento en la recogida de estos residuos, Canal de Isabel II lanzó una campaña informativa con la que trataba de concienciar a los ciudadanos para que evitasen realizar estos vertidos en los inodoros de sus casas, y, en su lugar, los depositasen en la basura.

En esta instalación de Pinto, el vicepresidente ha podido comprobar no sólo cómo se eliminan este tipo de residuos, en la fase de pretratamiento, sino cómo se tratan las aguas residuales para devolverlas a los ríos con la mejor calidad posible.

COMPROMISO POR EL CUIDADO DE LOS RÍOS

Canal, en su Plan Estratégico 2018-2030, incluye, bajo la línea estratégica de impulso de la calidad ambiental, un plan de excelencia en depuración, ‘Nuestros ríos sanos’, con el que se situará más allá del cumplimiento legal en su compromiso con el medioambiente y realizará actuaciones como programas de modelización de EDAR, de mejora en de la calidad de los vertidos o un plan de mejora del control de vertidos industriales a la red.