FÚTBOL| El Getafe Sporting denuncia que el Ayuntamiento lleva seis años sin cederle campo pese a cumplir todos los requisitos

El Getafe Sporting alza la voz para denunciar públicamente que lleva seis años esperando la cesión de un campo de fútbol municipal para que sus equipos puedan entrenar y disputar sus partidos. Una cesión que nunca llega, afirman sus responsables, pese a haber presentado año tras año toda la documentación requerida.

El origen del Getafe Sporting se sitúa allá por 1989 y permaneció en competición cerca de dos décadas hasta que sus dirigentes dejaron de gestionar el club, aunque no le dieron de baja. Es por eso que en 2019 Jacinto Mayo Mateo y un grupo de amigos crearon una Junta Directiva para hacerse cargo de la entidad y volver a ponerla en marcha.

Sin embargo, esta segunda etapa del Sporting ha estado plagada de trabas por parte del Ayuntamiento, según la versión ofrecida por Mayo Mateo durante su visita a Al Cabo de la Calle. Para empezar, relata que “en las temporadas de 2020 y 2021 procedimos a federar un equipo infantil para poder solicitar campo a la Delegación de Deportes para sus entrenamientos y partidos, pero después de llevar a cabo todas las gestiones que se nos pedían nos dijeron que estaba todo saturado, por lo que tuvimos que alquilar la instalación de la Universidad Carlos III con un coste de 600 euros mensuales para mantener la actividad”.

La historia se siguió repitiendo”, sostiene, “y en la temporada 22-23 buscamos un par de abogados para gestionarlo todo mejor y tanto esa campaña como la siguiente volvimos a presentar todos los papeles que se nos exigían y federamos dos equipos, un alevín y un infantil, pero tampoco logramos campo y hubo que seguir en la Universidad”.

Pese a esta retahíla de negativas, el dirigente del club getafense confiaba en que la historia cambiaría con vistas a este curso 25-26 “porque así nos lo habían prometido”, pero el asunto se complicó aún más “porque el pasado 11 de septiembre pasé personalmente por la Delegación de Deportes y uno de los responsables me comunicó que tampoco había campo, por lo que acabamos discutiendo, me echó y me dijo que no me quería volver a ver por allí”, a resultas de lo cual afirma que “llegué a caer en depresión porque nunca quise llegar a esos extremos”.

Cierto es que posteriormente sí se les ofreció la opción de entrenar, pero en horario de 22 a 23 horas, posibilidad que rechazaron porque “qué niño alevín o infantil puede entrenar a esas horas de la noche teniendo clase al día siguiente”, sostiene Mayo Mateo antes de admitir que esta situación le está amargando la existencia. “No logro levantar cabeza porque todos los años estamos pagando un dineral por el alquiler de los campos”, a pesar de que “somos un club que lo tiene todo legalizado con todos los estamentos, con nuestro NIF y con todos los papeles en regla. Deberíamos tener los mismos derechos a la hora de acceder a las instalaciones municipales que otros clubes que sí han crecido en horas disponibles. No puede ser que unos sean pobres y otros millonarios”.

Pero es que además denuncia otro daño colateral que se viene produciendo de un tiempo a esta parte, y es que “al no poder disponer en estos momentos de equipos federados porque no tenemos una instalación homologada para partidos oficiales, pues hay muchos niños que se han ido a otros equipos y vemos gente que se aprovecha y presiona a los que continúan con nosotros”.

Pese a todo, y a sabiendas de que el panorama no se presenta alentador, asegura que “vamos a seguir insistiendo para que vean que existimos. Seguiremos luchando porque no puede ser que se estén aprovechando de nuestro trabajo y que no se nos esté tratando a todos los clubes por igual”, apostilla.

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