Los ‘nuevos’ le cambian la cara a un Getafe que se distancia del descenso
No son pocos los que cuestionan abiertamente la rentabilidad del mercado invernal de fichajes, entre otras cosas porque lo más habitual es que los jugadores objeto de transacción hayan contado con escaso protagonismo en sus clubes de origen, ya que en caso contrario no les hubieran abierto la puerta de salida. Y con esa cuestionable vitola llegaron hasta cinco jugadores al Getafe durante el pasado mes de enero, pero lo cierto es que su llegada ha coincidido con una reacción del equipo azulón difícilmente imaginable hace apenas un mes.
Sumido como estaba en una crisis de resultados que le llevó a encadenar hasta ocho compromisos sin ganar y situarse al filo de la zona de descenso, el aterrizaje de los ‘nuevos’ le ha permitido despegar con fuerza en la tabla al sumar 8 de los últimos 12 puntos en liza y situarse en una zona mucho más desahogada.
Salvo Birmancevic, el último en llegar y que todavía no se ha estrenado, y Sebastián Boselli, con participación residual, los otros tres fichajes se incrustaron en el once de Bordalás nada más bajarse del avión y ahí permanecen inamovibles. Martín Satriano (437 minutos y un gol en 5 partidos) y Luis Vázquez (324 minutos y 2 goles en 4 partidos) se han apropiado de la punta de ataque, mientras que Zaid Romero (360 minutos en 4 partidos) es fijo en una zaga azulona que en este último tramo ha vuelto por donde solía.
Números en mano, la realidad es que el Getafe es junto Real Madrid y Osasuna el único equipo de la máxima categoría que no ha caído derrotado en los cuatro últimos compromisos, un dato a tener muy en cuenta viniendo de donde venía y en medio de una presión más acuciante cada jornada que pasaba.
Ni que decir tiene que el primer satisfecho con este nivel de prestaciones de los nuevos es José Bordalás, que no paró de clamar contra la falta de recursos de la plantilla y que tras el triunfo frente al Villarreal decía estar “muy contento por ellos, porque estos chicos venían de tener pocos minutos en sus equipos y poco protagonismo, pero han llegado con mucha ilusión”, todo ello teniendo en cuenta que “todavía les falta ese nivel que te da el jugar partidos y el día a día. Llegaron y tuvieron que jugarlo prácticamente todo”, apuntaba.
El técnico insistía en que “tienen dificultades, lógicamente, porque el esfuerzo es muy grande y nuestra liga no tiene nada que ver con la liga de la que vienen ellos, pero estamos muy contentos porque son muy competitivos y han venido con mucha ilusión. El vestuario les ha recibido con los brazos abiertos”, subrayaba.