
Los vecinos de Perales del Río denuncian atascos kilométricos para salir del barrio y reclaman una solución definitiva
Salir de Perales del Río a primera hora de la mañana se ha convertido nuevamente en una auténtica prueba de paciencia para miles de residentes. Las retenciones registradas han vuelto a provocar largas colas en las salidas del barrio, dificultando que los vecinos puedan llegar a tiempo a sus puestos de trabajo y poniendo de manifiesto, una vez más, los problemas de movilidad que arrastra esta zona de Getafe.
La situación ha provocado el hartazgo de los residentes, que llevan años reclamando una solución y que vuelven a denunciar lo que consideran una gestión municipal incapaz de ofrecer una respuesta eficaz y definitiva a un problema perfectamente conocido por el Ayuntamiento.
La promotora de la reclamación vecinal, Mónica Rodríguez Paz, ha trasladado nuevamente su preocupación ante una situación que considera insostenible. «Hoy mismo, el barrio ha vuelto a sufrir atascos kilométricos y retenciones desesperantes para poder salir a trabajar», señala y lo refuerza con imágenes que documentan el colapso circulatorio.
No se trata, según los vecinos, de un episodio aislado. Las dificultades se repiten durante las horas punta y afectan especialmente a quienes necesitan abandonar el barrio para acudir a sus puestos de trabajo. Una situación que, después de años de reivindicaciones, vuelve a poner en cuestión la capacidad del Ayuntamiento para ofrecer una respuesta acorde con las necesidades de una zona en la que residen alrededor de 10.000 personas.
A ello se suma un dato que da una idea del grado de movilización vecinal: casi 1.000 firmas recogidas para reclamar soluciones a un problema de movilidad que los residentes aseguran arrastrar desde 2021.
Los vecinos denuncian falta de respuesta ante los atascos
La indignación ha aumentado además por la respuesta que han recibido del Ayuntamiento de Getafe ante la situación actual. Una respuesta que, señala Mónica Rodríguez, llega tras enviar cinco correos electrónicos: «A los cuatro primeros ni siquiera respondieron. Ha sido ya el quinto el que ha obtenido una respuesta».
De acuerdo con la reclamación presentada, el Consistorio les habría comunicado que no está previsto que acudan efectivos de la Guardia Civil para regular o fluidificar el tráfico en la zona.
Para los residentes, esta respuesta resulta especialmente difícil de entender cuando las retenciones se concentran precisamente durante las horas punta y cuando las obras en la zona están condicionando todavía más la circulación.
Los vecinos reclaman, al menos, medidas inmediatas que permitan gestionar el tráfico mientras duren los trabajos. Sin embargo, denuncian que vuelven a encontrarse con una respuesta que consideran insuficiente ante un problema que llevan años trasladando a la Administración.
«Ante esta postura y la falta absoluta de soluciones frente a los atascos diarios, las casi 1.000 firmas recogidas y los 10.000 vecinos afectados nos encontramos en una situación de total desamparo institucional», recoge la reclamación.
El malestar apunta así directamente a la gestión del Ayuntamiento, al que los residentes reprochan que un problema conocido desde hace años continúe provocando las mismas escenas de colapso en las entradas y salidas del barrio.
Cinco años después, las obras vuelven a generar problemas
El origen de buena parte de las actuales dificultades se remonta a 2021, tras los daños provocados por la borrasca Filomena. La conexión quedó condicionada y posteriormente se recuperó únicamente en sentido de salida.
Cinco años después, el Ayuntamiento está ejecutando obras para recuperar el doble sentido de circulación. Una actuación que pretende mejorar la situación, pero que durante su ejecución está generando nuevas restricciones y retenciones.
Para los vecinos, el problema es precisamente que han pasado años sin que se haya conseguido una solución definitiva. La recuperación del doble sentido puede aliviar parte de las dificultades, pero no resuelve, a juicio de los residentes, la necesidad de contar con una conexión adecuada y con capacidad suficiente para absorber el tráfico del barrio.
El escenario vuelve a alimentar las críticas a la gestión municipal: después de años de problemas, la solución llega mientras se generan nuevas complicaciones de circulación y los vecinos continúan soportando las consecuencias en su día a día.
En medio de este nuevo episodio de retenciones, el Grupo Municipal VOX llevará al Pleno una propuesta para intentar abordar el problema desde una perspectiva estructural.
La formación reclama que el Ayuntamiento adquiera los terrenos necesarios para poder disponer de una carretera convencional que conecte Perales del Río con el casco urbano. VOX considera que recuperar el doble sentido es necesario, pero sostiene que no puede convertirse nuevamente en una solución provisional que deje pendiente el problema de fondo. Por ello, plantea iniciar los estudios necesarios para modificar el trazado de la Vereda de la Torrecilla y convertir el actual recorrido en una carretera convencional.
Como alternativa, propone estudiar la construcción de una nueva carretera si esta opción resulta finalmente más adecuada desde el punto de vista técnico.
«Primero dejaron a Perales sin su carretera, después la devolvieron a medias y ahora los vecinos vuelven a pagar las consecuencias mientras se intenta recuperar el doble sentido que nunca debió perderse», señalan desde VOX. La formación reclama también medidas urgentes de regulación del tráfico durante las horas punta mientras duren las obras, ante las retenciones que se están produciendo.
Una solución que no puede seguir aplazándose
VOX considera que el Ayuntamiento debe dejar de actuar únicamente cuando el problema ya se ha convertido en una emergencia para los vecinos y comenzar a planificar desde ahora una solución definitiva.
«Si hace falta suelo para desplazar la vía pecuaria o para construir una nueva carretera, el Ayuntamiento tiene que empezar a conseguirlo ya», ha defendido Díaz Lanza.
La crítica de fondo es clara: Perales del Río lleva años esperando una solución mientras sus vecinos siguen pagando cada mañana las consecuencias de una conexión insuficiente. Las obras actuales pueden permitir recuperar el doble sentido, pero la reivindicación pasa ahora por conseguir una infraestructura que responda de manera permanente a las necesidades del barrio.
Los casi 1.000 vecinos que han respaldado con su firma las reclamaciones quieren, además, que sus demandas tengan una respuesta concreta. Para ellos, el problema ya no puede justificarse como una circunstancia puntual ni como una consecuencia inevitable de las obras.
La reclamación vecinal considera que existe una situación de «total desamparo institucional», mientras que VOX reclama al Gobierno municipal que actúe sobre dos frentes: solucionar de inmediato las retenciones y empezar a trabajar en una carretera definitiva. «Perales necesita soluciones hoy, no dentro de varios años».
Y mientras el debate político vuelve a girar sobre proyectos, estudios y futuras infraestructuras, los vecinos continúan teniendo que enfrentarse cada mañana a las colas para poder salir de su propio barrio. Cinco años después del inicio de los problemas, Perales del Río vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda para el Ayuntamiento: cuánto tiempo más tendrán que esperar los residentes para disponer de una conexión a la altura de las necesidades de un barrio de 10.000 vecinos.