Policia Alcorcon

La Policía Local de Alcorcón ha culminado su proceso de reestructuración de plantilla iniciado en 2017 y que ha supuesto la puesta en servicio de cinco nuevos vehículos patrulla, además del vehículo de atestados y ha significado la reubicación de 265 efectivos del Cuerpo Municipal.

“El objetivo de esta reestructuración es reforzar el modelo de Policía de Proximidad, que se puso en marcha en 2011, y que ha permitido mejorar la presencia y eficacia policial en Alcorcón, donde la criminalidad ha disminuido en un 6% desde entonces según datos del Ministerio del Interior”, decía el alcalde de Alcorcón, David Pérez. El regidor añadía que “la mejora en el Cuerpo va de la mano de un importante aumento en los medios, más presencia tecnológica y mejora en la preparación de los agentes de cara a nuevos desafíos”.

En este sentido, Pérez ha destacado que “desde nuestra llegada a la alcaldía de Alcorcón hemos venido mejorando las condiciones laborales, potenciando la formación, pagando las deudas con Policía Municipal del anterior Gobierno, cifradas en 1,8 millones de euros, y optimizando las condiciones laborales de los agentes. Todo con el único objetivo de mejorar la efectividad policial”.

David Pérez: “Esta reestructuración se ha hecho pensando en la seguridad del pueblo, no en que me aplaudan los líderes sindicales ni la oposición”

Pero como toda labor que emprende el Ejecutivo de Pérez desde que gobierna Alcorcón, la reestructuración tampoco ha estado exenta de polémica. Así, cuando el Gobierno municipal anunciaba la culminación del proceso, desde la sección sindical de UGT en el Ayuntamiento de Alcorcón denunciaban que “se ha hecho, una vez más, sin tener en cuenta a los trabajadores y sus representantes, desoyendo los recursos y escritos presentados”. Y, en este sentido, avisaban “que terminará, una vez más, resolviéndose en los tribunales, algo que parece le encanta al alcalde y su equipo de Gobierno”.

Dicho y hecho, pues un día más tarde, todas las secciones sindicales con representación en la Policía Local interponían los correspondientes recursos de alzada contra esta reestructuración “hecha sin ningún consenso”. Además, los sindicatos advertían que “se ha llegado, incluso, a presentar un Recurso Contencioso-Administrativo por vulneración de derechos fundamentales, el cual ha sido admitido a trámite”.

A este respecto, la concejal de Seguridad, Ana Gómez, se ha defendido de los ataques sindicales y señalaba que “es llamativo que el Colectivo Profesional de Policía Municipal (CPPM) presente este recurso sin consultarlo previamente con los afiliados del mismo y más cuando su suspensión puede poner en peligro los derechos adquiridos por muchos trabajadores”.

De esta manera, a Gómez le “sorprende que desde CPPM no se solicitaran al juzgado medidas cautelares de suspensión, que es lo que suele hacerse en estos casos”. Un hecho que la edil de Seguridad de Alcorcón es un claro ejemplo de que “los representantes de CPPM intuían que el juez las rechazaría, o bien que el recurso es una clara maniobra política”.

DIMISIONES

A pesar de las explicaciones, los sindicatos han pedido “la dimisión o cese por parte del alcalde de la concejala de Seguridad, Ana Gómez, por la nefasta gestión realizada en esta reestructuración y en su política de seguridad en el municipio”.

Ganar Alcorcón ha ido más allá y, además de la dimisión de la concejala, ha pedido la renuncia de David Pérez, del que dicen que “no concibe a la Policía Municipal como un servicio de seguridad pública para responder a las necesidades de la ciudadanía, sino como su guardia pretoriana al servicio de sus intereses partidistas”, según el portavoz de Ganar Alcorcón, Jesús Santos.

RESPONSABILIDAD

El alcalde, preguntado por Al Cabe de la Calle, ha asegurado que “la plantilla está muy contenta con la reestructuración. Los que se quejan son los que ven peligrar sus privilegios”, algo que calificaba como “una vergüenza que haya gente que en vez de defender los intereses de la policía defienda sus intereses propios”.

Pérez pedía “reflexión” a “los que siempre protestan”, insistiendo en que “con esta reestructuración todos los policías han podido elegir por antigüedad el turno y eso a alguien no le ha gustado”. Así, Pérez confesaba haberse encontrado “obstáculos” para hacerla. “Ya lo sabía porque cuando se hace algo que va a remover equilibrios establecidos siempre hay resistencias, pero las he vencido”, e insistía en que la reestructuración se ha hecho, ha entrado en vigor y a algunos les molesta pero no me importa nada. Me importan los policías que hacen su trabajo por la seguridad de la ciudad”.

El alcalde, finalmente, sentenciaba que “esta reestructuración se ha hecho pensando en la seguridad del pueblo, no pensando en que me aplaudan los líderes sindicales ni la oposición”.