Pabellón_Municipal_Sandra_Aguilar_en_Pinto,_Madrid

Desde el 1 de octubre de 1995, hace veintidós años, José Aguado, vecino de Pinto, gestionaba el servicio de gimnasio en el Polideportivo Sandra Aguilar. Un gimnasio de barrio “de toda la vida”, como lo han descrito los vecinos. Pero tras este tiempo, y por decisión de Ganemos Pinto, la gestión del gimnasio pasa a manos de Sportmadnes SL, la empresa que anunció que abriría una franquicia en Pinto el 5 de septiembre. 

Sin embargo desde el Consistorio pinteño aseguran que “ni el alcalde ni Ganemos Pinto ha tomado la decisión de cambiar de empresa adjudicataria”. En este sentido, señalan que “al igual que ocurrió en 2.015 ante la finalización del contrato, se inicia un procedimiento de contratación abierto y público que garantice la pluralidad de criterios como establece la Ley de Contratos del Sector Público“. Y así añaden que “al igual que hace dos años y ante la terminación del contrato anterior se debe iniciar de nuevo este procedimiento de licitación pública y eso ha hecho el Ayuntamiento de Pinto”.

El Ayuntamiento insiste en que “la decisión se toma bajo propuesta del órgano de contratación contemplado en la ley, por lo que es la mesa de contratación, donde se encuentran representados todos los partidos políticos de la Corporación así como los técnicos responsables, la que califica la documentación presentada, admitiendo o rechazando a los licitadores en su caso y elevando la propuesta de contratación al órgano correspondiente para su adjudicación definitiva”.

En este caso fue la mesa de contratación celebrada el 28 de septiembre, la encargada de validar la documentación presentada así como de aprobar, por unanimidad de todos los miembros que la componen, la propuesta de adjudicación del contrato a la empresa ‘Sportmadness Eventos, SL’.  El Gobierno local recuerda que “el certificado de dicha adjudicación es público y se puede consultar esta información en el perfil del contratante del Ayuntamiento”.

FRANQUICIA CREADA EN 2012

Desde Sportmadness afirman que esta franquicia se creó en 2.012 y que desde entonces ha mantenido su actividad en el ámbito deportivo. Sin embargo, los usuarios habituales se han solidarizado con la familia Aguado a quien el alcalde de Pinto, Rafael Sánchez, y su equipo de Gobierno “han dejado en la estacada”, como se quejaron los vecinos que acudieron al encuentro mantenido con el regidor donde este no pudo convencer a los pinteños de esta decisión tan controvertida.

 

Sin embargo desde el Ayuntamiento de Pinto se insiste en que “no se ha dejado a nadie en la estacada” y que “el servicio se está llevando a cabo con calidad”. Así recuerdan que “puesto que se han unificado varios servicios se oferta más variedad de actividades a precios muy asequibles”.

Por otro lado, fuentes municipales explican que “junto con el anterior adjudicatario han habilitado un proceso de compensación de cuotas ya abonadas por los usuarios, con el fin de facilitarles la tramitación en caso de querer continuar en este servicio. Además de esta compensación de cuotas ya abonadas, a estos usuarios afectados se les está ampliando el abono 15 días más para compensar el período en el que ha permanecido cerrado el gimnasio.

TRABAJADORES SUBROGADOS

Cuatro de los ocho trabajadores de la empresa de los Aguado han podido ser subrogados en Sportmadness, aunque una de ellas alertaba este martes que la nueva empresa le había ofrecido trabajar gratis una semana “porque no podían hacerle un contrato por falta de dinero”.

A pesar de ello, tanto el Ayuntamiento de Pinto como la empresa Sportmadness Eventos S.L. apuntan que siempre “han tenido interés por admitir a los trabajadores del anterior adjudicatario”. Y así aseguran que “según la información aportada y que está publicada en el perfil del contratante, constan únicamente tres monitores, que actualmente han sido asumidos por la nueva adjudicataria, así como el anterior responsable con quién también ha querido contar Sportmadness Eventos S.L. para formar parte de su equipo”.

Sportmadness por su parte reitera su “compromiso con los trabajadores y el cumplimiento de sus obligaciones como empresa”. Y en este punto explica que “desde el primer día de funcionamiento los trabajadores tienen su contrato y “ninguno de ellos ha estado trabajando sin contrato y sin cobrar”.

UN GIMNASIO VACÍO

Los usuarios habituales del gui siguen quejándose de que las instalaciones están vacías, tras reabrirse el 16 de octubre. A pesar de esta queja, desde el Ejecutivo municipal muestran su satisfacción por el nuevo servicio y por la respuesta de los usuarios. Y ponen de ejemplo que “a día 2 de Noviembre y con tan sólo 15 días de funcionamiento de este nuevo servicio contamos con más de 400 usuarios”.

Así, desde el Consistorio recuerdan que “la Ordenanza de precios públicos de este servicio contempla descuentos del 15% para desempleados, familias numerosas, mayores de 65 años y/o jubilados, usuarios con discapacidad igual o superior al 33% o hijo menor de 18 años a su cargo con el mismo grado de discapacidad”.

A pesar de ello, los usuarios del gimnasio reprochan al alcalde, Rafael Sánchez su actitud y ensalzan la figura de la familia Aguado al frente del gimnasio. “José había hecho una obra social descomunal en el municipio. Los vecinos que estaban en paro no pagaban la cuota y los chavales tenían un soporte vital en el gimnasio”, recuerda uno de ellos, que apuntaba que los anteriores gestores han perdido más de 150.000 euros en maquinaria que hereda la nueva empresa; más de 19.000 euros en cuotas de abono que tendrán que devolver más las cuantías a pagar por despido de trabajadores. En definitiva, “una pella” que hunde a un negocio de toda la vida en Pinto.

Una afirmación desmentida por Sportmadness, que dice que “no se ha heredado maquinaria alguna” e insiste en que “la empresa ha comprado la maquinaria al anterior adjudicatario tras una serie de negociaciones y siempre con el objetivo de facilitar el proceso de cambio, como anteriores gestores”.