Clara Janés: «Aunque des un bofetón, también comunicas»

Nacida en 1940, Clara Janés ha sido pionera en casi todo. Aunque no sea consciente o no le parezca ninguna proeza, su empeño y su vida dedicada a la literatura lo es. Es una de las pocas mujeres de la Real Academia de la Lengua Española, en la que ocupa la silla U. A los seis años escribió su primera novela, aunque la pintura y la ciencia formaban parte también de sus inquietudes y marcarán su obra, fundamentalmente poética, y una curiosidad intelectual que a día de hoy llevan a Janés a no cesar en su estudio. La prueba: su próximo libro, ‘Einstein más allá de la luz’.

Eres la primera en haber unido y seguir uniendo poesía y ciencia, ¿cómo nació ese interés?
No tengo ni idea. Diría que entre los antiguos griegos ya se hablaba de temas como el transcurrir del tiempo de modo poético. También los egipcios, así en los «Textos de los sarcófagos».

¿Te habría gustado ser científica?
Durante los primeros años de bachillerato me encantaban las plantas y hacía grandes cuadros sinópticos, también los minerales, y explicar el desarrollo de la ecuación de segundo grado. Pero a los seis años escribí una novela…

¿Cómo pudo escribirla con solo seis años?
Estuve un año enferma y las chicas de la casa me contaban cosas fantásticas de sus pueblos, y empecé a anotar, media página dibujo, media escritura, y fue toda una historia.

¿Dirías que poesía y ciencia pueden ir unidas? ¿Crees que esa separación entre letras y ciencias, que no siempre fue así, no es real, que la hemos hecho nosotros?
A medida que transcurre el tiempo se van delimitando más los límites, pero también hay quien busca la unidad, así la Teoría del todo. Presiento que se llegará a ello.

¿De qué obra y de qué traducción te sientes más orgullosa y por qué?
De la traducción de Holan, desde luego: tuve que aprender la lengua.

¿De niña querías ser escritora?
Te diré, todo el mundo creía que sería pintora. A los 4 años tenía mi habitación decorada con dibujos míos enmarcados.

¿Y tú?, ¿qué querías tú?
Me sentía libre para todo.

La obra que vas a publicar tiene casi más de ciencia…
Es cierto, pero todo va movido siempre por ese instinto de saber más.

Eres también una de las poquísimas mujeres en la RAE, ¿te imaginaste alguna vez en este lugar?
Jamás lo pensé.

Y como académica te pregunto, ¿qué es lo que peor llevas del maltrato o mal uso de la lengua?
No llevo mal nada… Me sorprenden algunas innovaciones.

En cuanto a temas inclusivos, parece que al final hemos acabado todos diciendo hombres y mujeres, los y las… ¿Lo esperabas o no creíste que acabara siendo tan generalizado?
Eso, precisamente. Pero no es una imposición. Mucha gente piensa que la academia innova en cierto sentido y lo que hace es abrir el campo, pero no anula lo anterior.

¿Poeta o poetisa?
Me da igual.

¿No es poetisa una manera de alargar la palabra de manera innecesaria?
No lo creo, al contrario.

¿Has tenido que hacer frente al machismo para ser poeta?
Yo escribía desde niña, y mi padre era editor…

¿No has soportado conductas machistas nunca?
En este terreno nunca.

Si no fuera por la poesía, la literatura, las traducciones, ¿crees que podrías vivir con plenitud?
Piensa que cuando estaba bien pintaba las paredes y hasta el techo de la casa. Cosía… Tuve que deshacerme de la máquina de coser pues si me pasaba por la cabeza le hacía un abrigo a mi hija. Y siempre he cantado. Me en-canta.

¿Crees que ha sido y es el antídoto contra la tristeza, los miedos, las obsesiones?
Lo importante es amar.

¿Puedes leerte una vez has publicado?
Lo hago pues los editores pueden equivocarse, y hay que señalarlo. Y uno también…

¿Reescribirías alguna de tus obras?
No lo sé.

La novela ¿no te interesa tanto como la poesía a la hora de publicar?
Tengo, creo, tres novelas que no he intentado publicar. En cambio, la primera, ‘Los caballos del sueño’, se vendió en dos meses, la segunda, ‘El hombre de Adén’, está traducida a cuatro idiomas y tuvo una propuesta de cine que rechacé pues comprendí que iban solo a detenerse el los pasajes eróticos.

¿Cuál fue el primer idioma que aprendiste? 
Ten en cuenta que soy bilingüe catalano-castellana y a los 5 o 6 años escuchaba incesantemente hablar en italiano. Y un año después, el francés en el colegio me lanzó a la poesía…

¿El poeta o la poeta más complicado de traducir para ti?
Holan, desde luego.

¿A qué o de qué no podrías escribir nunca?
Imagínate, hay tantas cosas que no conozco o me resultan casi inaccesibles objetivamente hablando, la política, por ejemplo…

¿Y qué es lo que más te inspira?
El mismo acto creador manda.

¿Alguna inspiración recurrente a lo largo de tu trayectoria?, ¿te inspiran las personas?
Las personas están en el mundo, y el mundo, la existencia de todo gira y lo que hacemos es una respuesta

¿Es para ti la poesía una manera de amar?
Es comunicación. El amor también la requiere, lo contrario también. Aunque des un bofetón comunicas.

¿Cómo va cambiando la voz con el paso del tiempo?
Cuestan más los agudos.

A través de tus letras ¿se podría trazar de alguna manera tu vida?
¡Vaya trabajo! Pero conservo un montón de cartas y diarios.

Me refiero a si sientes que tu poesía refleja quién eres a lo largo de tu vida, quién has sido en cada etapa…
Ciertamente, y ha movido mucho intercambio, mucha respuesta.

¿Qué te queda por hacer?
¿Quién puede saber algo así? “Siempre mañana y nunca mañanamos”, dijo Machado.

Siendo más concisos, ¿hay algo que sientas que no has hecho y que te gustaría hacer?
Desde luego, poner orden en todo lo que he escrito.

Y por último: ¿qué poema se acerca más a una definición del mundo tal y como lo sueñas?
Yo pienso con Quasimodo: “ognuno sta solo sul cuor della terra, trafitto da un raggio di sole: ed è subito sera”.

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