Las urgencias vuelven a llamar a la puerta de un Leganés en caída libre
El Leganés no espabila. Tras firmar una convincente puesta en escena, el equipo se está descomponiendo por momentos y su caída empieza a ser altamente preocupante, no solo por los malos resultados sino sobre todo por la imagen que los viene acompañando.
Números en mano, el colectivo pepinero ha perdido cuatro de sus últimos cinco compromisos, aunque su atasco ha sido especialmente llamativo en los tres más recientes, en los que ni siquiera ha sido capaz de marcar un solo gol y ha encajado nada menos que nueve. El Castellón abrió la mala racha (0-2) y a continuación el Cádiz (4-0) y el Almería (3-0) han echado sal a puñados en la herida blanquiazul.
La consecuencia de este periodo continuado de esterilidad es que el ‘Lega’ se ha despeñado hasta la 16ª plaza y las urgencias empiezan a llamar a la puerta, más que nada porque el proyecto nació concebido con un propósito mucho más ambicioso y porque los fantasmas del pasado curso empiezan a resucitar como por arte de encanto.
El principal señalado, como suele acontecer en estas cooyunturas, no es otro que Rubén Albés, que a la conclusión del encuentro de Almería hacía la siguiente lectura: «Creo que hemos hecho una primera parte igualada. Hemos encajado un gol y, con la fragilidad emocional que hemos tenido, hemos desaparecido del partido en la segunda parte», indicó antes de reiterar el argumento de la «fragilidad emocional» y recalcar que existe «mucho peso del pasado que hay que eliminar».
En la tercera y última pregunta de la rueda se le preguntó por los motivos de esta mala racha, a lo que contestó, lacónico y en tono enigmático, que «pasan muchas cosas, pero no las voy a contar aquí«, zanjó.
Por su parte, Ignasi Miquel no ocultaba que «el vestuario está muy jodido. Se hace una primera parte en la que el equipo compite y hace las cosas muy bien, pero lo que no puede ser es que en un golpe nos han tirado a la lona y el equipo se ha deshecho por completo».
Así las cosas, el zaguero apostaba por «resetear la cabeza, volver a entrenar, seguir trabajando y volver a competir. En momentos difíciles tenemos que estar todos juntos porque la unidad hace la fuerza», subrayaba.
Tras dos desplazamientos consecutivos, ahora el equipo pepinero afronta otros dos compromisos seguidos en el Ontime Butarque, donde aspira a reencontrarse con la victoria y poner fin a este traumático bache. Este viernes, a las 20:30 horas, recibe a un Córdoba que ocupa la 18ª posición en la tabla con 9 puntos. Más complicada si cabe será la visita el sábado 24 (16:15) horas del Real Mallorca, cuarto clasificado con 17 puntos.