“Desgraciadamente no somos capaces de leer el futuro ni tampoco podemos hacer las gestiones que pertenecen a otros organismos o empresas”. Esta es la contestación de la Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda de Getafe (EMSV) que ha indignado a los vecinos del Rosón, que llevan siete años esperando a recibir sus hogares.

En el debate sobre el estado de la ciudad, la alcaldesa Sara Hernández anunció que “en las próximas semanas” se firmarían las escrituras de las 147 viviendas con sus correspondientes propietarios. La regidora se sumaba así a las promesas de su concejal de Vivienda, Ángel Muñoz, que a finales de septiembre la constructora había entregado ya las obras a la EMSV.

Sin embargo el calvario de estos vecinos de Getafe continúa todavía vigente, ante el lento trabajo burocrático de la administración local. “Lleva siendo en la próximas semanas desde antes de verano“, se quejaban amargamente estos días.

Y no es para menos, viendo lo que vale la promesa de la alcaldesa y su equipo.  A lo que ahora tienen que añadir el “tacto y la empatía” de la EMSV.