La Comunidad de Madrid pondrá en marcha un plan antibotellón en la región para atajar el posible incremento de concentraciones de personas consumiendo alcohol en las calles una vez decaída el estado de alarma.

Así lo ha anunciado el consejero de Justicia, Interior y Víctimas, Enrique López, en la rueda de prensa ofrecida junto al consejero de Sanidad, Enrique Escudero, para informar sobre el plan del Gobierno regional ante el fin del estado de alarma.

El próximo domingo, el toque de queda en la región quedará levantado y los ciudadanos podrán salir a la calle, si bien desde el Gobierno regional se ha hecho un llamamiento a la responsabilidad individual para que se mantenga “la menor actividad posible”.

López ha detallado que el plan antibotellón se llevará a cabo en coordinación con las policías locales y con la ayuda de la Delegación de Gobierno en Madrid con la Policía Nacional.

De este modo, ha informado de que el próximo lunes está prevista una reunión del Plan Territorial de Protección Civil de la Comunidad de Madrid (PLATERCAM) a la que asistirá la delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes González, para que se coordinen “los instrumentos de control de las normas que dicte la autoridad sanitaria”.

“Las concentraciones para el consumo de alcohol en la calle están prohibidas desde 2002, se aplicará la Ley y se hará cumplir”, ha advertido el consejero madrileño, quien ha dirigido su llamamiento a los jóvenes para que “eviten este tipo de actos que ponen en riesgo la salud”.

López ha insistido en que las restricciones generales fuera del estado de alarma requiere de un sostén jurídico del que carecerán las comunidades autónomas una vez que decaiga el estado de alarma.