PINTO| Wicca Celtíbera choca con los tribunales en su querella contra el Ayuntamiento por presunto delito contra los sentimientos religiosos
La pluralidad religiosa no parece estar tan en tela de juicio como se venía comentando de un tiempo a esta parte en Pinto. O eso es al menos lo que se desprende del auto de la sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Parla, que ha rechazado la querella interpuesta en su día por la denominada Wicca Celtíbera contra el Ayuntamiento de Pinto, al que acusaba de un delito contra los sentimientos religiosos.
Los hechos se remontan al 31 de octubre de 2024, cuando esta confesión religiosa neopagana heredera de la vieja cultura celta, pretendía celebrar su fiesta de ‘Anmunobia’ (Año Nuevo Celta), en un espacio público que, según los informes técnicos, no reunía las condiciones de seguridad apropiadas. Un hecho que el Consistorio dijo haberles trasladado con suficiente antelación, ofreciendo otras posibilidades que esta confesión religiosa al parecer no quiso atender.
Así pues, la celebración no se llevó a efecto, por lo que la Wicca decidió interponer una querella contra el Gobierno municipal, al que acusó de un presunto delito contra los sentimientos religiosos, llegando incluso a manifestarse contra el Ejecutivo local.
Pues bien, ahora, en un auto al que ha tenido acceso Al Cabo de la Calle, el Tribunal cierra la puerta al colectivo en su reclamación y da la razón al Ayuntamiento de Pinto. El Juzgado entiende que “los hechos denunciados se limitan a una decisión de carácter organizativo relativa a la autorización de actos y símbolos en un espacio o actividad de titularidad municipal, sin que conste la realización de manifestaciones, expresiones o conductas de escarnio o vejación dirigidas contra los sentimientos religiosos”.
Dicho lo cual, añade que la “actuación se incardina en el ámbito de la gestión del espacio público, presidida por el principio de neutralidad ideológica de las Administraciones Públicas, sin que de la misma pueda inferirse relevancia penal alguna”.
Con lo que “en consecuencia, los hechos objeto de las presentes diligencias no reúnen los elementos del tipo penal previsto en el artículo 525 del Código Penal, quedando, en su caso, la controversia planteada fuera del ámbito del Derecho penal”, dictando así el sobreseimiento provisional y el archivo de la causa.
Con este auto, a Wicca Celtíbera parece haberle salido cruz en su disputa judicial con el Ayuntamiento, que en principio no está por la labor de que esta disputa siga creciendo y dice confiar en que haya un punto de encuentro entre ambas partes de cara a la próxima festividad de San Juan, otra de sus grandes citas anuales. Allí, con el fuego como protagonista estelar, unos y otros tienen la oportunidad de difuminar esa vieja hostilidad y atraer la buena suerte en forma de diálogo y entendimiento por el bien de todos.
LA CURIOSA PROTESTA DEL PARQUE DEL EGIDO
Más de medio centenar de vecinos de Pinto se unieron a finales de noviembre de 2024 a los miembros de Wicca Celtíbera en la protesta convocada contra el Ejecutivo de Salomón Aguado, una curiosa protesta que tuvo su origen en la negativa del Gobierno local a autorizarles un espacio en el que en el que celebrar ‘Anmunobia’, la fiesta del año nuevo celta en la noche 31 de octubre. Desde hacía once años Wicca, que lleva instalada en Pinto desde hace 30, venía celebrando ‘Anmunobia’ con la total colaboración del Ayuntamiento y la participación de numerosos vecinos que consideran que la celebración de los ritos de Wicca son parte del patrimonio cultural de la ciudad.
Se dio además la circunstancia de que, a pesar de que Wicca Celtíbera es una confesión religiosa reconocida como tal en el registro del Ministerio de Justicia, el Ayuntamiento le aplicó la Ley de Espectáculos, lo que fue considerado por los responsables de la confesión como una muestra de discriminación, vejación religiosa y agravio a los creyentes. Sin embargo, los tribunales no les han dado finalmente la razón en su denuncia.