La Comunidad de Madrid recibió por parte del Ministerio de Sanidad cerca de 9.450 test de diagnóstico rápido que no funcionaban tanto en cribado de población como en muestras de laboratorio, donde se comprobó que sus resultados eran “sospechosos”.

Así lo ha indicado en declaraciones a Onda Madrid el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, quien detalló que fue el pasado domingo cuando se entregó esa remesa de test sin validar, tal y como ha adelantado este viernes el diario ‘El Mundo’.

En este sentido, ha detallado que se decidió comprobar la fiabilidad de estos sistemas de detección en muestras de laboratorio que ya se sabían que eran casos positivos y ya ahí los resultados fueron un “poco sospechosos”, dado que el 30 por ciento de los análisis de muestra daban “falsos positivos”.

También se llevó para certificar que funcionaban, ante la posibilidad de que estos test no respondieran bien a las pruebas de laboratorio, a cuatro servicios de Urgencias y ahí el resultado fue peor, dado que solo el 30 por ciento de los diagnósticos eran correctos y el resto “falsos negativos”.

Por tanto, era un test que no podían usar “en ningún nivel” a tenor de los resultados y de la “baja fiabilidad” que aportaba a la hora de cribar casos infectados.

“Hay gente que actúa con mucho rigor y otros que son oportunistas. En la Comunidad de Madrid actuamos con rigor y hubiéramos comprobado que funcionan aunque no nos lo hubieran dicho”, ha remachado el consejero de Sanidad para enfatizar que, como servicio de salud, tienen que validar todos los elementos de los que disponen de cara a los pacientes.