El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, acompañado por el ministro de Sanidad, Salvador Illa, y el de Ciencia e Innovación, Pedro Duque, ha visitado este viernes, 27 de noviembre, el Hospital de La Paz en Madrid. Se trata de la primera visita oficial que hace Sánchez a un centro hospitalario español desde el inicio de la pandemia de coronavirus.

Y casi nueve meses después de decretarse la pandemia, Sánchez ha sido abucheado por un grupo de manifestantes y personal sanitario, que lo ha recibido a las puertas de La Paz con cacerolas y al grito de “fuera”.

Sánchez e Illa han llegado juntos a este hospital minutos antes de las 11.00 horas para visitar, en concreto, la Unidad Central de Investigación Clínica y Ensayos Clínicos. Moncloa hizo pública esta visita a última hora de este jueves, en la agenda del Gobierno que cada día difunde alrededor de las 21.00 horas.

En ella no se mencionaba la presencia de ningún miembro del gobierno regional, y se explicaba que tendría cobertura oficial, es decir, sin posibilidad de hacer seguimiento por parte de los medios de comunicación dentro del hospital. Y la visita, finalmente, ha servido para certificar que el presidente del Gobierno de España no es muy querido en la capital.

CRÍTICAS DE MADRID

Además de las protestas a la entrada, la visita ha generado también polémica por las quejas del Gobierno madrileño de no haber sido informado ni invitado a este acto y de haberla fijado precisamente un día que la presidenta autonómica, Isabel Díaz Ayuso, se encuentra en Barcelona.

Sí ha acudido el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, pese a no estar invitado y modificar su agenda. El regidor madrileño ha preferido ser “cortés” a “malpensado”, y por eso ha ido.

“No hemos tenido constancia formal de que el presidente del Gobierno venía; me parecía importante como alcalde, pese a no haber sido invitado, ya que por primera vez Sánchez decide pisar un hospital de Madrid en la pandemia”, ha dicho Almeida.

El también portavoz nacional del PP ha tildado de “extraño” que “se aproveche que no está la presidenta y no se invite al alcalde” para que Pedro Sánchez visite este centro hospitalario. “Algún malpensado pensará cómo es posible visitar un hospital sin presidenta y alcalde. Preferimos ser corteses y no malpensados”.