El Getafe siempre vuelve y el Sevilla ya lo sabe (3-1)

Llegaba el Getafe a su cita ante el Sevilla tremendamente exigido. Las traumáticas derrotas frente a Lugano y Athletic de Bilbao, al margen de su angustiosa clasificación copera frente a la Lebrijana, habían provocado una enorme marejada en el seno del colectivo azulón, con consecuencias como el controvertido cruce de declaraciones entre entrenador y presidente.

Y para complicarlo todo un poco más, el Sevilla ponía contra las cuerdas al ‘Geta’ en una primera mitad de acentuado color hispalense. Un tremendo testarazo de Kike Salas a la salida de un córner ponía por delante a su equipo y desnudaba una vez más las carencias del equipo azulón en las acciones a balón parado. De ahí al descanso, la brecha pudo incluso incrementarse y los de Bordalás estuvieron cerca de irse definitivamente a la lona.

Pero si algo tiene el Getafe de Bordalás es que siempre vuelve a la vida, sobre todo si es en el Coliseum. El Sevilla había perdonado y lo pagó caro en la segunda mitad. Sobre todo porque los azulones mejoraron con los cambios y porque Satriano se echó a sus compañeros a la espalda en pos de una misión que parecía imposible.

Tras un aviso inicial de Andrés García que se quitó de encima como pudo Vlachodimos, el uruguayo tiró de tesón por la banda derecha para llegar casi hasta la línea de cal y poner un centro que Unal remató desde cerca tras robarle la cartera a Castrín para firmar el empate (68′). Fue un gol balsámico para el Getafe, que a partir de ahí desdibujó por completo a su rival.

La polémica llegaría en el 76′, cuando una acción de Andrés García por la derecha desembocó en un balón para Unal, que la puso para que Satriano marcase de tacón. El linier, no obstante, había levantado el banderín por una presunta falta previa y algún zaguero sevillista se había confiado, si bien la realidad el árbitro no había pitado. Total, que la jugada acabó en el VAR y el colegiado acabó dando validez al 2-1 entre la euforia de la grada.

Ya en el 90′, Manu Bueno veía la roja por derribar a Satriano cuando se dirigía hacía la portería visitante y poco después (93′) una gran acción colectiva del Getafe con participación de Davinchi, el omnipresente Satriano y Andrés culminaba en un magnífico zapatazo de Mangala para poner el 3-1 y frenar la hemorragia azulona en el momento más propicio, delante de sus aficionados y con una lección de amor propio que esas que siempre había llevado indeleble en su ADN.

BORDALÁS: «ESTO TIENE QUE SER UN PRIMER PASO»

Al término del encuentro, Bordalás no ocultaba que el gol del Sevilla «ha sido como una losa», aunque esta vez destacaba que «el equipo ha sabido reaccionar y darle la vuelta a un partido que no era sencillo. El equipo ha sabido darle la vuelta y me alegro por los chicos. Esto tiene que ser un primer paso para ir mejorando y creciendo en LaLiga”.

El técnico levantio recordaba que «teníamos un déficit grande de puntos, empezábamos la jornada en puestos de descenso y era una final, pero el equipo ha mostrado una muy buena cara», insistía antes de subrayar que «éste es el camino, les he dicho a los jugadores que este tiene que ser el ejemplo de lo que hay que hacer en cada partido”.

También te puede interesar...