Óscar Puente evita hablar de su dimisión e insiste en el fallo en el centro de control de Adif

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha comparecido este viernes para dar explicaciones sobre el incidente ferroviario y la situación de la red tras los últimos acontecimientos. Durante su intervención, ha asegurado que todavía se desconoce por qué el tren Iryo no pudo volver a arrancar y ha señalado que la incidencia registrada en el sistema LZB no es infrecuente, ya que está diseñado para gestionar este tipo de situaciones.

Puente ha reconocido que se produjo un error en el centro de control de Adif y ha defendido la necesidad de esclarecer lo sucedido antes de exigir responsabilidades. «No voy a utilizar a ningún trabajador como escudo», ha afirmado, insistiendo en que no pretende buscar un culpable, sino conocer qué falló. También ha reconocido que los ciudadanos tienen derecho a exigir el máximo rigor a sus representantes y ha pedido actuar con responsabilidad.

Preguntado por las peticiones de dimisión, el ministro ha evitado pronunciarse sobre su continuidad al frente del departamento. «Mi obligación ahora no es hablar de mi continuidad, mi misión es aclarar qué pasó», ha respondido. Asimismo, ha asegurado que, si la investigación confirma fallos en los controles o en la organización, se actuará en consecuencia y se exigirán las responsabilidades individuales que correspondan.

El ministro Puente ha hecho una cronología del accidente ferroviario de este miércoles, en el que murieron al menos 69 personas:

«A las 8:31 del miércoles hubo una caída del sistema de seguridad de la línea de alta velocidad por problemas de comunicación de servicios. Cuando cayó todos los trenes se pararon. La gestión la toma el centro de control de Adif. En esas situaciones no se autoriza la circulación de un tren en un rail ocupado por otro y se hace en marcha a la vista. A las 8:36 el centro autoriza al AVE a reanudar con normalidad la marcha. A las 8:41 el centro de control autoriza al Iryo a reanudar la marcha; este tren no pudo arrancar. A las 8:48 Iryo informa que no puede arrancar y el centro recibe el mensaje pero no toma acción. Mientras el AVE arranque colisiona a la 8:53. Ese es el resumen de hechos».

El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha defendido la fiabilidad del sistema de señalización LZB, cuya actuación durante el accidente ferroviario está siendo objeto de investigación. Puente ha reconocido que todavía se desconoce qué provocó el fallo de comunicación y ha señalado que es necesario esperar a los registros de la empresa para esclarecer lo sucedido.

Ha explicado el ministro que este tipo de incidencias no son infrecuentes y que el sistema está preparado para responder ante ellas. Según ha detallado, durante 2026 se han registrado 170 episodios de este tipo, cuya gestión está contemplada en el reglamento. «El sistema LZB es muy fiable, robusto y sólido», ha asegurado Puente, que ha añadido que esta tecnología está implantada en el 80% de la red ferroviaria de Alemania y Austria.

Óscar Puente ha asegurado que 16 controladores trabajaban en el centro de control de Adif en el momento del accidente ferroviario, y ha rechazado las críticas sobre una posible falta de personal.

Para respaldar su argumento, el ministro ha señalado que la plantilla de Adif ha aumentado un 60% desde 2016, al pasar de 1.008 empleados a los 1.762 actuales.

Puente también ha defendido que este incremento de efectivos debe valorarse junto a las mejoras tecnológicas incorporadas al servicio, frente a las acusaciones de que el centro de control cuenta con una dotación insuficiente.

El ministro de Transportes ha negado haber utilizado en algún momento la expresión «error humano» para referirse a las posibles causas del accidente ferroviario. «No quiero decir que no exista, pero yo no he usado esa calificación. Me limito a comunicar hechos constatados», ha afirmado durante su comparecencia.

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