La alcaldesa de Alcorcón, Natalia de Andrés, ha anunciado que el Ayuntamiento se reunirá con las cofradías para cederles un nuevo local. Todo ello, después de revocar la cesión, firmada el pasado mayo de 2019, para uso y disfrute de un inmueble municipal, en la calle Madrid, que pasará a ser usado por ESMASA.

La Hermandad y Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de la Esperanza denunció que, de forma unilateral, el Ayuntamiento había decidido rescindir el contrato de cesión. Justo un año después de concederlo y tras hacer mejoras, dicha hermandad, en el mencionado local.

Recientemente se quejaron, además, de que nadie del Ayuntamiento se había puesto de acuerdo con ellos para encontrar una solución. Esta semana, incluso, más de 15.000 firmas pedían a la alcaldesa que no les echara de este inmueble.

Ante los medios de comunicación, Natalia de Andrés ha querido llamar “a la calma”, asegurando que “no se van a quedar en la calle”. Y así, la primera edil de Alcorcón ha anunciado una reunión, previsiblemente el lunes, 29 de junio, “para ver la posibilidad de otro espacio, otro local más adecuado a sus necesidades“.

La alcaldesa ha vuelto a reiterar que su Gobierno ha actuado conforme a la ley, aplicando la cláusula sexta del contrato de cesión, que estipulaba que el Ayuntamiento podía recuperar el inmueble en caso de necesidad. Y a su juicio, por los problemas de limpieza, los trabajadores de ESMASA necesitan este espacio, que se transformará en cantón.

“Un cantón significa que los barrenderos de la zona tienen que tener un espacio digno para que se puedan cambiar. Necesitamos habilitar un espacio adecuado para ellos. Y este local, de 320 metros cuadrados, es el que mejor se ajusta”, ha añadido, tratando de zanjar la polémica, asegurando que “si queremos tener la ciudad limpieza hay que dotarla de los recursos necesarios”.