De izda. a dcha.: David Felipe Arranz, Pilar Tena, Carlos Aganzo y Manuel Pimentel

El Ateneo Riojano de Logroño ha acogido las I jornadas sobre literatura peregrina, que han reivindicado el Camino de Santiago como ruta esencial del arte y la comunicación, en el Medievo Europeo.

Las jornadas, organizadas por el Instituto de Estudios Riojanos, y que han estado coordinadas por el periodista, escritor y profesor de la UC3M en Getafe, David Felipe Arranz, han reunido a una pléyade de escritores y expertos de la Ruta Jacobea, que han reflexionado sobre la idea de la peregrinación del camino interior y exterior, como vías de conocimiento, además de recoger el testimonio de grandes escritores que se “echaron al camino”.

Así por ejemplo, para Pilar García Carcedo, de la Universidad Complutense de Madrid, el Codex Calixtinus de mediados del siglo XII es una “fuente inagotable de información sobre leyendas y milagros protagonizados por mujeres”, coincidentes con otros testimonios españoles y europeos contemporáneos que dan cuenta, por ejemplo, de las ‘strigoi vii’ rumanas o las ‘baobhan sith’ escocesas.

Por su parte, Carlos Maciá, de la Universidad Carlos III de Madrid, explicaba que “”as leyendas siempre tienen un fundamento, que es la parte de verdad”, antes de destacar el parecido entre peregrinos, viajeros, científicos y turistas: “lo cuestionan todo, tienen fe en sentido amplio y se mueven a través del viaje y el descubrimiento”

EXILIADOS POR ESPAÑA, EUROPA E HISPANOAMÉRICA

A su vez, la escritora y periodista Mercedes Monmany, en relación a la herida como punto de partida, en el caso de los emigrados y exiliados aseguró que “decir adiós es un arte difícil y amargo”, en relación al exterminio cultural que han producido regímenes totalitarios en el siglo XX y XXI, y que han afectado a figuras de la literatura como Stefan Zweig, Walter Benjamin, Yorgos Seferis, Thomas Mann o Imre Kertész, quien llegó a hablar de Auschwitz como “el acontecimiento traumático de la civilización en su conjunto”.

En este sentido, el escritor y crítico literario Guillermo Busutil habló del personaje del fantasma como “una identidad sujeta a nuestros temores”, que habita “el territorio feérico de la peregrinación entre la vida y la muerte”, como se aprecia en la literatura de Juan Rulfo, García Márquez o Julio Cortázar, “que continúan la mejor estirpe de Álvaro Cunqueiro”.

David Felipe Arranz refirió aquí la conexión entre Valle-Inclán y el realismo mágico, con las novelas Sonata de estío (1903) y Tirano Banderas (1926), ambas de Valle-Inclán.

Personalidades del mundo de las letras y de la cultura, como Manuel Pimentel, César Antonio Molina, Diego Iturriaga, Blanco Corredoira, Carlos Aganzo, Pilar Tena, Xesús Palmou, José Luis Gómez o Hanna Stefaniak, que calificó el Camino como “desafío de auténticos peregrinos profesionales”, también participaron en estas jornadas.