
Retamar de la Huerta invertirá más de 13 millones de euros en actuaciones medioambientales
El desarrollo urbanístico de Retamar de la Huerta, en Alcorcón, da un paso decisivo hacia un modelo más sostenible con una inversión global que supera los 23 millones de euros destinada a la mejora ambiental del ámbito.
Del total, 13,75 millones se dirigirán a actuaciones vinculadas directamente con la sostenibilidad y la integración del entorno natural, mientras que otros 9,5 millones se invertirán en jardinería, sistemas de riego y mobiliario urbano. Entre las actuaciones más destacadas figura la transformación de antiguas vías pecuarias en corredores verdes peatonales y ciclistas.
El proyecto preserva e integra un gran espacio natural de 30 hectáreas de zonas verdes, donde se han recuperado la Vereda de Segovia y la Vereda de Villaviciosa. Esta intervención, dotada con 1,5 millones de euros, busca devolver protagonismo a estos antiguos caminos ganaderos, reconvertidos ahora en ejes de movilidad sostenible y espacios de disfrute ciudadano, al tiempo que se protege la biodiversidad del entorno.
La Vereda de Segovia se convierte en un gran corredor verde de casi tres kilómetros (2.950 metros), que recorre la urbanización de norte a sur. Con una anchura de 10 metros, incorpora una senda peatonal de cuatro metros flanqueada por arbolado, configurando un paseo natural pensado para caminar, hacer deporte y conectar con el entorno. Además, facilita la conexión con las áreas rústicas del norte y con la urbanización de Campodón.
Por su parte, la Vereda de Villaviciosa se extiende a lo largo de 785 metros en sentido este-oeste, paralela al arroyo de la Madre. Su recuperación permitirá reordenar un trazado actualmente interrumpido y mejorar la conexión entre Campodón y las proximidades de la M-50, integrando un corredor verde que combina movilidad suave y protección ambiental. Este espacio no solo mejora la conectividad, sino que también revaloriza el entorno fluvial y fomenta estilos de vida más saludables.
Ambos corredores contarán con la plantación de especies como pino piñonero, almez, almendro y fresno, reforzando su carácter natural y su función ecológica.
El plan va más allá de las vías pecuarias. También contempla la creación de dos parques lineales forestales asociados a los cauces, conectados directamente con el Parque Regional del Curso Medio del Río Guadarrama, lo que permitirá una continuidad ecológica y peatonal única: desde el propio barrio de Retamar hasta el espacio natural protegido, sin necesidad de utilizar el vehículo privado.
En paralelo, el proyecto impulsa la recuperación ambiental del arroyo de la Madre y el barranco de Pasidre mediante la creación de dos grandes parques fluviales. Aunque ambos cauces presentan actualmente un caudal reducido, su renaturalización se verá reforzada con aportes controlados de agua de lluvia gracias a sistemas sostenibles de gestión hídrica, entre ellos cuatro tanques de tormentas que permitirán regular el agua y favorecer su incorporación progresiva al medio natural.
Este sistema contribuirá a la regeneración de los ecosistemas asociados a los arroyos y a la creación de un corredor verde continuo de alto valor ambiental. En total, el parque del Pasidre contará con 942 árboles y el del arroyo de la Madre con 401, consolidando un eje ecológico este-oeste de gran relevancia.