Andrés Sanz (Arriva Alcorcón): «Si conseguimos conjugar el orden con la valentía de estas jugadoras haremos cosas muy importantes»
El nuevo proyecto del Arriva Alcorcón ha protagonizado un significativo cambio de rumbo con la llegada al timón del primer equipo de Andrés Sanz, uno de los técnicos más reputados del fútbol sala femenino nacional. Su prolífico palmarés incluye nada menos que 6 Ligas, 4 Copas, 5 Supercopas y 4 Copas de Europa durante su exitosa y dilatada etapa al frente de Futsi Atlético Navalcarnero, al que habría que añadir una Copa más de su periplo previo en Móstoles. Trece años después de alzar el telón de una época gloriosa en Navalcarnero, el entrenador madrileño ha elegido un nuevo destino profesional del que apenas le separan 20 kilómetros por la A-5 y lo asume con renovadas ilusiones, tal y como se desprende de la conversación que ha mantenido con Al Cabo de la Calle.
¿Por qué tomó la decisión de desvincularse de Futsi después de una singladura tan dilatada y fructífera?
Bueno, al final como se suele decir todo tiene un final y en Futsi ya se había producido un desgaste. El modelo de juego había llegado a un nivel en el que ya no evolucionábamos y luego están las relaciones con las jugadoras, con el club, muchos años…empezamos a llevar muchas cosas en las mochilas y la situación no era la ideal estas últimas temporadas. Lo intentamos, pero vimos que era mejor terminar nuestra relación.
¿Y por qué aceptó la propuesta del Arriva Alcorcón?
Pues se dio la circunstancia de que me llamaron justo cuando había comunicado en Futsi que no quería continuar, el mismo día, casualidades de la vida, y bueno pues me pareció un proyecto bonito porque me permite trabajar y desarrollar el modelo desde cero. Eso me ilusionó mucho y ver que jugadoras estaban muy motivadas por aprender a nivel individual, que se les corrigieran detalles y fundamentos, pues fue algo muy importante. Me motivó mucho el proyecto a nivel deportivo. Tengo claro que en este grupo es fundamental buscar un equilibrio entre el orden táctico con el que me gusta jugar y ese punto de valentía y locura que forma parte del ADN de estas jugadoras. Conseguir ese equilibrio es el desafío que tengo por delante.
«El de Alcorcón me pareció un proyecto muy bonito porque me permite trabajar y desarrollar el modelo desde cero»
¿Le ha sorprendido especialmente algo de lo que se ha encontrado en su nuevo equipo o responde a lo que imaginaba de antemano?
Me ha sorprendido muy para bien la predisposición de las jugadoras, su humildad, cómo reciben las correcciones y las observaciones, las ganas que tienen de hacerlo bien, que a veces en la competición hasta nos desfavorece por querer hacerlo tan estricto, pero eso es muy positivo y nos motiva mucho a los técnicos. Está siendo muy fácil trabajar con ellas. Lo que tenemos que conseguir es que no vayamos tan precipitadas en casi todos los momentos del juego, empezando por los saques, el ataque transicional, hay un poco de precipitación que tenemos que controlar y es lo que más nos va a costar.

Los caprichos del calendario depararon un duelo frente a Futsi, su exequipo, en la segunda jornada…
Pienso que el calendario no nos ha favorecido, pero no solo por Futsi sino porque tenemos este próximo fin de semana a Poio y a la vuelta está Melilla. Para un equipo que empieza con un modelo totalmente nuevo me hubiera gustado haber tenido un inicio menos duro y haberme encontrado estos rivales a partir de enero, pero el calendario ha salido así y tenemos que afrontarlo. El partido ante Futsi fue muy competido y el resultado justo y legal debería haber sido un empate porque cuando te inventas el contacto en su segundo gol eso no tiene cabida. Estuvimos a la altura del partido, competimos muy bien el encuentro y solo un lance así hizo que no sacáramos algo.
¿Cuál es el objetivo con el que afrontan el nuevo curso? ¿es factible plantearse luchar por algún título?
Lo que le he planteado a las jugadoras es que nuestro objetivo tiene que ser primero crecer, y segundo disfrutar del proceso, y a donde nos lleve eso lo dirá la competición y el ritmo al que consigamos crecer. Cuando antes vayamos controlando las situaciones de precipitación y metiendo orden, antes iremos mejorando. Ahora mismo pensar que podemos disputar títulos, creo que hay cuatro equipos (Futsi, Melilla, Poio y Roldán) que ahora mismo son los favoritos para playoff y luego hay un grupo de equipos en el que podemos estar nosotros. Si lo hacemos muy bien podemos meternos en el playoff, pero en principio no partimos como favoritas y no debemos marcarnos los títulos como objetivo.
Una de las grandes señas de identidad de su nuevo club, por no decir la principal, es su trabajo de cantera ¿cómo contempla este apartado?
Yo me caracterizo por tener muy en cuenta el trabajo de la base, tanto en mis anteriores clubes como ahora en Alcorcón. Por eso estamos trabajando desde el primer día en colaborar con la base y ya hemos dado unas orientaciones sobre cómo trabajar la preparación física en cada categoría y vamos a desarrollar un programa de formación con los técnicos para que en la base se trabajen los fundamentos adecuadamente. Vamos a estar muy pendientes del seguimiento de la base. De hecho, ya tenemos a María Rollón trabajando con el primer equipo y convocamos a dos jugadoras del segundo equipo por entrenamiento. Va a estar muy presente todo el trabajo de las categorías inferiores en el trabajo del primer equipo.
«Si lo hacemos muy bien podemos meternos en el playoff, pero en principio no partimos como favoritas y no debemos marcarnos los títulos como objetivo»
A Andrés Sanz se le considera un gran estudioso de la metodología de entrenamiento, ¿cree que es posible a estas alturas seguir sorprendiendo en ese apartado o que está todo ya prácticamente inventado?
Yo creo que los entrenadores estamos renovándonos continuamente y dedicamos mucho a pensar en qué podemos evolucionar. Te puedo decir que yo he introducido este año los circuitos analíticos cuando parece que ahora todo debería ser metodología integrada. Lo que creo que no debemos de guiarnos es por modas ni por imitar a un entrenador que tenga éxito porque al final utiliza la metodología que considera oportuna para el equipo que tiene. El éxito está en utilizar la metodología adecuada en función de tus necesidades y las de las jugadoras. Ahora estamos trabajando mucho sobre los circuitos rescatando un trabajo analítico que prácticamente ya no se hacía.
¿Cuáles le gustaría que fueran las señas de identidad del equipo esta temporada?
Este equipo tiene un ADN y un perfil muy marcado, que es de intensidad máxima, aunque muchas veces descontrolada. Tenemos que trabajar en que las jugadoras no pierdan esa valentía y esa frescura con el balón de atreverse a hacer cosas que otros equipos no se atreven a hacer, pero desde el orden. Si conseguimos conjugar el orden con su valencia creo que vamos a hacer cosas muy importantes.
¿Tiene la sensación de que la competición ha ido ganando en igualdad y se presenta más abierta la lucha por los títulos que en épocas todavía recientes?
Hemos pasado de un período en el que prácticamente solo eran Futsi y Burela los equipos llamados a ganar los títulos, con diferencias de hasta 14 y 15 puntos con el tercero, a una etapa en la que hay más equipos con opciones. Al Alcorcón quizá le falta esa experiencia competitiva de Futsi o de Melilla con la tranquilidad y con la pausa, cosa que a Poio y a Roldán también les falta. Creo que se ha ampliado el número de equipos de alto nivel dentro de la competición, pero los títulos todavía están muy difíciles por la diferencia en cuanto a experiencia, aunque este año Poio ha hecho una gran plantilla y ya va adquiriendo esa experiencia. Ahora hay cuatro o cinco equipos de zona media alta entre los que estamos nosotros y si lo hacemos muy bien podemos dar el salto y estar entre los de arriba, aunque el nivel de exigencia lo marcará la competición.
Y luego hay otra cosa muy determinante, que son los cambios de reglamento y todo lo relacionado con la dinamización del juego, que va a hacer que las plantillas tengan que ser más largas porque el juego va a ser bastante más rápido y jugadoras importantes igual no pueden jugar tantos minutos como antes. Los equipos con plantillas cortas igual ahora tienen dificultades para sacar adelante determinados partidos.