
El Grupo Egido Voleibol Pinto se quedó a las puertas de la gloria en la Fase de Ascenso. «Ha sido una temporada para recordar»
El Grupo Egido Voleibol Pinto estuvo cerca de completar una enorme proeza en la primera presencia de su historia en una Fase de Ascenso a Superliga, máxima categoría del baloncesto español. Logró clasificarse para las semifinales tras dos épicas remontadas, pero una derrota en el cruce decisivo le apartó finalmente del ascenso y acabó firmando una más que decorosa cuarta plaza en el torneo celebrado en Las Palmas de Gran Canaria.
El conjunto pinteño inició su andadura en la competición frente a San Sadurniño, que pareció encarrilar el duelo al adjudicarse los dos primeros sets (22-25/20-25), pero los de Jordi Martínez no arrojaron nunca la toalla y fueron capaces de anotarse las dos siguientes mangas (25-19/25-21) para forzar un emocionante tie break que cayó también de su lado (19-17).
El segundo compromiso de la fase de grupos le media a Arona y el partido fue un cúmulo de alternancias, ya que mientras los tinerfeños se anotaban el primer y el tercer set (25-23/25-23) los pinteños ganaban el segundo y el cuarto (23-25/22-25), por lo que el partido se dilucidaría también en el tie break y de nuevo se decantó del lado rojinegro (12-15) entre la algarabía de los aficionados y familiares pinteños presentes en la grada.
Una enorme doble gesta que metió al Grupo Egido Pinto en semifinales, donde se iba a jugar una de las dos plazas de ascenso frente al anfitrión Suac Canarias, que finalmente se mostró superior delante de su público y certificó el ascenso con un concluyente 3-0 (25-22/25-29/25-23). Al día siguiente, y ya en la lucha por el tercer y cuarto puesto, los pinteños cedían también ante L’Illa Grau en un duelo ya prácticamente intrascendente.
«NOS HA SERVIDO PARA MADURAR Y CRECER»
Pocas horas después de que la expedición pinteña regresase a casa, el presidente del club, Miguel Ángel Sánchez Ponce, hacía balance de la Fase de Ascenso en conversación con Al Cabo de la Calle y sostenía que “tenemos que sacar una valoración muy positiva. Era nuestra primera experiencia en una competición de este tipo y nos ha servido para madurar y crecer en este tipo de eventos. El equipo era consciente de que iba a tener opciones”, indicaba, “y compitió muy bien el viernes, pero el sábado no tuvimos nuestro día frente a un rival como Suac que jugaba en casa y ahí acabó nuestro campeonato”.
Por lo que respecta a la temporada en su conjunto, cero reproches. “Estamos muy contentos, muy orgullosos. Ha sido una temporada para recordar porque la primera vez siempre es más especial si cabe. El equipo ha estado toda la temporada compitiendo a un grandísimo nivel y en la fase no fue menos. Competimos ante grandísimos rivales y nunca le perdimos la cara a nadie, así que la temporada ha sido para enmarcar”, enfatizaba.
Por último, y ya con la vista puesta en el futuro inmediato, avanzaba que “antes de acabar la fase nosotros ya estábamos trabajando de cara a la temporada que viene, incluso con la incertidumbre de no saber si habría ascenso o no. No hay tiempo para parar. Ahora nos incorporamos al mercado más tarde que el resto, pero ya estamos mentalizados en que esto es cuestión de perseverar e intentar configurar otro buen proyecto y seguir poniendo nuestro suelo un poco mas alto cada año”, apostillaba.