El ‘Lega’ se complica la vida antes de encarar un aterrador calendario

El CD Leganés se ha metido en un enorme atolladero en el peor momento posible. Hace apenas cuadro jornadas parecía tener el camino allanado hacia una permanencia tranquila. Ya que no le daba para meterse en la lucha por el playoff de ascenso, al menos terminar el curso sin mayores agobios clasificatorios. Sin embargo, tres derrotas en las cuatro últimas jornadas le abocan a enfilar un final de curso con escaso margen para el error.

Cierto es que la persistencia en el error de sus más inmediatos perseguidores le permite mantener un colchón de seis puntos sobre la zona de descenso, pero más le valdría no confiarse teniendo en cuenta el peliagudo calendario que se le viene encima en las últimas cinco jornadas.

Para abrir boca, en las dos próximas fechas se mide a dos de los más cualificados aspirantes al ascenso directo. Primero visita al Deportivo, tercer clasificado a dos puntos del segundo, y a continuación recibe al Racing de Santander, actual líder de la competición. Dos escollos sin duda de máxima exigencia.

Pero es que en las tres últimas jornadas se verá las caras con tres rivales directos en la lucha por eludir el descenso. El Huesca como local; el Cádiz a domicilio; y el Mirandés para echar el cierre en Butarque. Tres duelos sin concesiones a los que convendría llegar con cierto margen.

El problema es que a día de hoy las sensaciones que emite el equipo no invitan precisamente al optimismo y el 0-4 del pasado fin de semana frente al Andorra ha provocado un estropicio de primera magnitud y un monumental enojo entre la hinchada pepinera, que al término del encuentro exteriorizó su malestar tanto hacia el equipo como hacia la directiva.

Especialmente irritado tras el encuentro se mostraba Juan Soriano, quien advertía que “no podemos jugar un partido así jugándonos lo que nos estamos jugando. La afición no se lo merece y quedan cinco finales en las que tenemos que dar el 200%”, recalcaba el guardameta antes de subrayar que “los jugadores somos los primeros que queremos sacar la situación adelante, salvar la categoría lo antes posible, y es momento de estar todos unidos. El partido que hemos hecho no es digno ni del Leganés ni de la situación en que estamos, pero quedan cinco finales y hay que pensar ya en Coruña”, indicaba.

Por su parte, Igor Oca no ocultaba que “es momento de estar fuerte. Te encuentras esta situación, que es complicada cuando encajas cuatro goles, y por lo tanto hay que pedir perdón”, sostenía el técnico antes de mirar al futuro para afirmar que “trabajaremos para que esto sea algo aislado. Hay que afrontar la situación con valentía y no poner excusas, sino trabajar y ser resilientes en este contexto de decepción que tenemos todos y que hay que revertir desde el próximo día”.

Con vistas al compromiso de este viernes frente al Depor (Riazor, 18:30 horas), Oca anda limitado de efectivos, ya que pierde por sanción a Cissé, Guirao y Marvel, todo ello sin olvidar la baja de Jorge Sáenz o los problemas físicos de jugadores como Rubén Peña, Ignasi Miquel, Melero o Franquesa.

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