
La Empresa Municipal del Suelo y la Vividenda de Getafe ha sido condenada a pagar más de 830.000 euros por fallos en El Rosón
La Empresa Municipal del Suelo y la Vivienda de Getafe (EMSV) ha sido condenada (en una sentencia que no es firme ya que cabe recurso) a pagar más de 830.000 euros por “los defectos constructivos y las deficiencias de la instalación energética detectados en una promoción de 87 viviendas de la calle Ramón Rubial, 33, en el barrio de El Rosón”. La resolución judicial estima sustancialmente la reclamación de la comunidad de propietarios, que, señalan desde el PP, “acudió a los tribunales después de años de reclamaciones por los desperfectos tanto en los pisos como en las zonas comunes”.
La sentencia fija una indemnización de 630.504,87 euros más el 10% de IVA por los defectos constructivos, y otros 113.437,50 euros más el 21% de IVA por las deficiencias de la instalación energética. Según los importes facilitados, la cantidad total asciende a 830.814,73 euros, a lo que se suman los intereses legales desde la presentación de la demanda, el 10 de diciembre de 2024, y las costas judiciales, que deberá asumir la parte demandada.
El portavoz del PP de Getafe ha cargado contra la gestión de la alcaldesa a raíz de la sentencia y ha asegurado que “la alcaldesa de Getafe es muy chapucera”. En sus declaraciones, ha criticado que, a su juicio, el Gobierno municipal no haya impulsado nuevas viviendas públicas y haya gestionado de forma deficiente esta promoción. “No solamente no ha promovido ni construido ni una sola vivienda pública en 12 años, sino que las viviendas que le tocó ejecutar de las que promovió el Gobierno del PP en la legislatura 2011-2015 las ha echado a perder por valor de un millón de euros aproximadamente, que tendrán que pagar todos los getafenses por esta gran chapuza”, ha afirmado.
El portavoz popular también ha puesto el foco en la espera que soportaron los adjudicatarios antes de recibir sus viviendas. “Una gran chapuza que ha supuesto un auténtico calvario para los vecinos de El Rosón, que se tiraron seis años esperando sus viviendas, truncados muchos sueños, y cuando se las entregaron, fue tarde y muy mal”, ha manifestado.
Defectos constructivos y reclamaciones vecinales
Las primeras reclamaciones de los propietarios por los desperfectos comenzaron en diciembre de 2021 cuando comunicaron a la EMSV la existencia de deficiencias en las viviendas y en elementos comunes, como el garaje y los trasteros. Según los hechos recogidos en la documentación judicial, la promotora no concretó qué defectos asumía ni estableció un calendario de actuaciones para resolverlos, pese a las peticiones de la comunidad.
Ante la falta de una solución satisfactoria, los propietarios acordaron iniciar acciones judiciales en una junta celebrada el 8 de febrero de 2023. La demanda se presentó el 10 de diciembre de 2024.
La resolución recoge un amplio catálogo de problemas relacionados con la ejecución de las obras, el cumplimiento del proyecto y las calidades de los materiales. Entre las deficiencias descritas figuran una ejecución incorrecta durante la fase de construcción, falta de control y supervisión, soluciones que no se ajustaban al proyecto aprobado e instalación deficiente de distintos elementos.
Los problemas no se limitaban a cuestiones estéticas. Algunos afectaban a la funcionalidad y al mantenimiento del edificio e incluso podían comprometer la seguridad. Entre los ejemplos señalados figura el de las puertas de registro de fachada.
Una obra marcada por los retrasos
La promoción fue impulsada por la EMSV y se ejecutó conforme a un proyecto que obtuvo licencia municipal el 26 de abril de 2017. Las obras comenzaron el 1 de marzo de 2018, con un plazo inicial de ejecución de 18 meses. Sin embargo, los trabajos sufrieron un contratiempo cuando la unión temporal de empresas (UTE) adjudicataria no pudo continuar debido a que una de las compañías entró en concurso de acreedores.
Esta situación obligó a convocar una segunda licitación. Las obras se reanudaron el 13 de enero de 2020 y finalizaron el 16 de junio de 2021.
El portavoz del PP ha enmarcado este caso en lo que considera una serie de decisiones urbanísticas cuestionables del PSOE de Getafe. “Se trata de otro de sus pufos urbanísticos”, ha concluido.