José Javier Hombrados: «Quiero que el balonmano madrileño marque un estilo y deje huella, pero sobre todo que cree personas»

José Javier Hombrados (Madrid, 1972) cumplirá el próximo mes de diciembre nada menos que diez años al frente de la Federación Madrileña de Balonmano. Avalado por una dilatadísima trayectoria como jugador profesional en la que compaginó singladuras en varios de los mejores equipos del continente con la selección española (hasta 260 internacionalidades), está ahora a punto de cumplir una década bregando desde su cargo para que el balonmano madrileño alcance la mayor notoriedad posible a todos los niveles. Recientemente se celebró en Getafe una nueva edición de la Gala del Balonmano Madrileño y a su término Hombrados hizo balance para al Al Cabo de la Calle de su gestión al frente del colectivo durante estos diez años, pero también esbozó algunos de los principales desafíos que tiene por delante

Diez años al frente de la Federación Madrileña de Balonmano son muchos años, ¿con qué se quedaría de todo este tiempo?
Me quedo con la gente. Creo que ese discurso de dar las gracias a veces es muy repetitivo, pero la realidad es que tengo mucho que agradecer a toda esa gente que hay detrás porque soy muy consciente del esfuerzo que requiere levantar equipos, levantar clubes, estar a diario en la competición, dedicando esfuerzo, dinero, pidiendo favores… Son diez años en los que me he hecho uno más de la familia del balonmano madrileño. He sido de aquí toda la vida, pero he estado fuera por competiciones y al final creo que esa es la parte que siempre me ha dejado el balonmano, que es la familia, la gente, los amigos, y aun siendo presidente, que es como llevar una diana en algunas cuestiones, creo que esa parte de ser uno más la hemos conseguido.

¿Qué momento diría que atraviesa a día de hoy el balonmano madrileño?
Tenemos que estar contentos, pero tenemos ambiciones de seguir y de crecer. Vamos en una velocidad de crucero que no es muy rápida porque, como he dicho siempre, es muy difícil crecer con tantos problemas a nivel de instalaciones. Los ayuntamientos están ‘petados’ por un montón de deportes y nos cuesta mucho crecer porque no cabemos, pero sí hay una demanda. Estamos orgullosos y contentos porque hay una demanda de practicar balonmano. Hay muchas chicas, hay muchos chicos, estamos en un ratio femenino muy importante y eso es lo que nos está dando alegrías. Quizá nos gustaría que los resultados deportivos a nivel de Comunidad fueran más potentes, pero yo creo que crecer ya es importante.

¿Y cual sería el principal desafío que le gustaría hacer realidad a corto o medio plazo?
Sé que es un reto tremendamente complicado, pero sí me gustaría ser la federación que contase con más licencias de España. Es un desafío complicado cuando peleas contra comunidades como Andalucía, Cataluña o Galicía, pero al menos sí queremos estar muy cerca de ellas. Y luego, a nivel de resultados deportivos me gustaria mejorar, pero también va un poco en las generaciones. Esa guerra a veces es más un sueño del ego de conquistar títulos que de la realidad, pero luego está la cuestión de la educación y los valores. Quiero que el balonmano madrileño marque un estilo y que deje huella, pero sobre todo que cree personas.

«Sé que es un reto tremendamente complicado, pero me gustaría ser la federación que contase con más licencias en españa»

La zona sur madrileña ha sido considerada tradicionalmente un prolífico semillero de deportistas para el balonmano madrileño ¿sigue siendo así?
Es cierto. Tenemos un litoral sur que es enorme y nos da una notoriedad importante en balonmano. En la zona norte tenemos a Sanse y Alcobendas como ‘buques insignias’, pero sin olvidar a Ikasa, que es como otro barco que pelea enormemente por la zona noroeste, en Boadilla y Las Rozas, con un equipo de Liga Oro femenino y que nos da muchas cosas. Pero sí es cierto que la zona sur es muy importante en volumen. Me gustaría que el balonmano creciera también en la capital, pero es algo complejo y por eso también estamos apostando por nuevos emplazamientos como Titulcia, Valdemoro que está creciendo muchísimo, Rivas, Torrejón o Alcalá de Henares. Tenemos muchos focos y hay pocos sitios donde no lleguemos, pero todavía nos quedan algunos.

El balonmano playa ha crecido sobremanera en los últimos años y la Comunidad de Madrid no ha sido una excepción…
Bueno, los municipios se han dado cuenta de que el balonmano playa es un deporte que está dando muchas alegrías y hay mucha gente alrededor. Eso es importante para nosotros. Getafe fue el que empezó con un pedazo de instalación que nos ha dado mucho juego y nos ha dado mucha vida, pero los municipios empiezan a crecer en esta modalidad. El playa es un deporte que crece, pero también estamos muy limitados porque crece más en personas que en instalaciones, y a veces esas velocidades contrastan. Es curioso que Madrid, siendo una región sin playa, esté siendo un ejemplo para el resto en esta modalidad.

La falta de equipos referentes en categorías de élite sigue siendo una de las asignaturas pendientes ¿hay visos de que pueda cambiar la situación en este apartado?
Esa es la eterna pregunta, sobre todo para alguien como yo que ha sido jugador profesional y ha visto como han desaparecido equipos. Me gustaría que hubiera un equipo Iberdrola, por supuesto, y que hubiera un equipo Asobal, por supuesto, pero son palabras mayores y para una federación territorial de deporte base se nos hace un poco complicado porque los recursos económicos que se necesitan para ello son enormes y depende de esa gratitud. Hoy por hoy, con la competencia que hay en Madrid con deportes como el fútbol, el baloncesto, etc, es muy difícil, pero esperemos que algún día se pueda conseguir.

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